Punto de Encuentro

El APRA en el bicentenario

La juventud del Partido Aprista Peruano ha tenido una respuesta firme y enfática frente a la campaña de desprestigio que pretende vincular a más de 380 mil militantes apristas de todo el país con el narcotráfico y el denominado “Tony Montana peruano”, Gerald Oropeza. El objetivo de esta campaña es impedir que Alan García gane las elecciones del Bicentenario de la República, porque significaría la derrota de la derecha y la izquierda del Perú: los enemigos del APRA.  

Aquellos que ahora intentan enlodar la estrella aprista que brilla desde hace más de 90 años en la historia republicana, trataron de hacer lo mismo con Víctor Raúl Haya de la Torre. Hoy la mira está puesta en Alan García, quien se perfila como uno de los candidatos con mayor oportunidad de disputar y ganar la presidencia en el 2016, por su arraigo popular y capacidad.

Permitir que el APRA gane las elecciones del Bicentenario de la República, significaría grabar en las páginas de la historia el nombre del Partido del Pueblo, perseguido y declarado muerto innumerables veces por sus enemigos, y perpetuar su lugar en la historia por otros 90 años más. Sin duda toda una pesadilla para la derecha y la izquierda del país.

Después de 90 años de persecución, asesinato, destierro, de inventar juicios y acusaciones, ver nuevamente al APRA en el poder significaría el triunfo de la social democracia, de la justicia social. Sería la sentencia al olvido para aquellos que intentaron en innumerables oportunidades, aniquilar al partido de la estrella.

No me imagino el dolor de cabeza que debe significar para algunos historiadores y catedráticos ver al APRA en los libros de historia de colegio de todo el país, y tener que reconocer las obras y el legado de este partido en beneficio del país. Si ahora intentan ocultar 151 mil obras, y ya intentaron hacerlo en el primer gobierno de García, esta vez, de ganar el APRA, se arrancarían los cabellos y los ojos. De nada les habría servido tanta prensa, tanta tinta gastada.

Aquí me detengo un momento. Hace dos días dictaron prisión preventiva contra el militante del Partido Nacionalista, Agustín Saavedra Tuanama, tras haber sido intervenido a principios de abril por la división antidroga cuando transportaba en un camión 755 kilos de cocaína. Era parte de una mafia extranjera. Exportaba droga desde el Callao. Es militante nacionalista desde el año 2010. ¿Cuánta prensa o difusión ha merecido este caso?  

Esta es la pesadilla para quienes han intentado matar al APRA por más de noventa años. Ver a Alan García, al partido aprista, en Palacio de Gobierno el 2016, sería la victoria de la justicia social, del pan con libertad. ¿Se imaginan que sus nietos, bisnietos, tataranietos, recuerden que Alan García fue el presidente del Bicentenario?

El militarismo lo hizo con Leguía en 1930. Lo encarcelaron, lo dinamitaron para asegurarse de que estaba muerto, e intentaron borrar su nombre de la historia. Jorge Basadre, en el tomo sobre el Oncenio, decía que pudo haber cuestionamientos hacia determinadas personas que habrían hecho fortuna indebidamente en el gobierno de Leguía, y esto se debió al crecimiento del país en el centenario –léanse las obras del oncenio o miren las fotos de la época-, y cuando un país acelera su crecimiento, hay más dinero, el país crece. Siempre hay y siempre habrá gente inescrupulosa que pretenda aprovecharse de los periodos de abundancia, y huyan en épocas de carestía.

Y aquellas personas que pretendieron aprovecharse indebidamente del crecimiento del país y las grandes oportunidades en estos últimos años -cuando el país creció sobre 7% anual y se redujo la pobreza del 48% al 28%- deben ser llevadas ante la justicia, desterradas de sus agrupaciones políticas, y de la historia. Van a necesitar más que un “Tony Montana” para ocultar 151 mil obras a favor del pueblo. #Laestrellaestálimpia

@ArturoValverdeP

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