Punto de Encuentro

Por un pelo

Por Antero Flores-Araoz

Dado lo expresado por los técnicos informáticos, matemáticos y electorales, no hay forma de que revierta la delantera que ha tomado la señora Keiko Fujimori, en esta segunda vuelta o balotaje de las elecciones generales presidenciales y parlamentarias del presente año.

Si bien la formalidad exige el pronunciamiento oficial de las autoridades electorales y ello es lo sensato, tampoco se puede dejar de escuchar a los expertos, que con sus sumas y restas determinan que la diferencia, puntos más o puntos menos, se inclinan a favor de la mencionada candidata, que como dice el refrán a la cuarta va la vencida, atreviéndonos a decir que nos salvamos del flagelo comunista por un pelo.

Por más que diga, insista, afirme y repita el candidato que no llegó a la meta, que su entorno no es comunista, menos socialista, como tampoco lo son sus propuestas gubernamentales, lo cierto es que la lectura de su plan de gobierno original y oficial, nos lleva en otra dirección y, si además de ello anda rodeado y ayudado por personas que se han caracterizado por la violencia e incluso cegar la vida de policías, como lo fue o lo es Antauro Humala y diversas otras personas de su entorno que se arrogan la iniciativa de llamar a marchas, manifestaciones y otras “genialidades”, en protesta por el triunfo de su adversaria, no nos queda para responder sino el antiguo adagio “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

Los dichos populares y muchas frases célebres contienen mucha inteligencia y nos abren las puertas para comprender situaciones que de suyo son complicadas. Por ejemplo, nos llegó a través de las redes sociales la siguiente frase cuya autoría desconozco: “Cuando la izquierda pierde una elección, intenta destruir el país. Cuando la gana lo consigue”.

Si al citado dicho le agregamos antiguo comentario de Marco Aurelio Denegri, que reza: “Cuando el comunismo en el Perú llegue a gobernar, será porque más del 50% de personas se encuentra en extrema pobreza mental”.

Ahora bien, que no llegue el comunismo al gobierno dependerá de los peruanos de bien, que quieren el desarrollo y crecimiento de nuestra patria que, a través de la ecuación: “inversión = trabajo = bienestar”, pueden lograr que los beneficios que contienen nuestras riquezas lleguen a todos los peruanos y no se concentren solamente en algunos grupos, para  lo cual tenemos que concientizar al sector empresarial y por supuesto lograr que los gobiernos regionales cumplan con sus cometidos.

Felizmente que el voto izquierdista de cerca el 50% de los electores no es en su totalidad un voto ideológico, sino principalmente un voto de protesta al ver que la riqueza de la explotación de nuestros recursos naturales les pasa delante de los ojos, pero no les llega.  Tenemos que hacer que les llegue pues sino dentro de cinco años estaremos igual que ahora, sino peor.

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