Con mucha pena escuché las palabras de la Primera dama Nadine Heredia, “el presidente no podía ni comprarse un reloj, nosotros no somos de segunda categoría, si no de primera” no hay ciudadanos de primera y de segunda que yo sepa, sus declaraciones me parecieron de una mujer un tanto acomplejada. Los de primera gastan 38 mil dólares en cosas materiales, pero según sus declaración, los de primera también eran esos pobladores, de las alturas, que muchas veces no conocen de riquezas, y jamás han comido un Godiva en Eurodisney.
Ojalá el gobierno se hubiera preocupado en acortar estas brechas, en darnos a todos seguridad, liquidez, la oportunidad de comprarnos una casa a los jóvenes que recién empezamos, darnos mejores trabajos, mejores sueldos. En fin, señora Nadine, ¿Cómo son los ciudadanos de segunda categoría? ¿Cómo puedo hacer para que el gobierno me considere una de primera categoría? Usted realmente me confunde y avergüenza.
Me confunde también la idea de igualdad impartida en el congreso, “Gastemos 109 mil dólares en billeteras” para todos igual... Ojalá regalarán así a la gente pobre, ojalá. ¿Era necesario? Yo no tengo una Renzo costa y no me muero por eso... Mejor se traía unas de marca por EBay y le salía 10% de lo que gastó! Ahorro es progreso, con esa plata fácil podía arreglar las goteras y problemas de seguridad del parlamento.
Así como el ahorro, que aún esperamos los de pie, con el balón de gas. De 12 soles nada. Pero claro, si a estos personajes el derroche es un estilo de vida, tener un gas barato, nos haría ciudadanos de segunda categoría. Pero claro ahí está la respuesta.