Actualmente Kenji Fujimori está bajo “Régimen disciplinario” por parte de los congresistas de Fuerza popular simplemente porque ha dicho lo que ha pensado directamente a los congresistas de su misma agrupación. “Régimen Disciplinario” suena a un castigo más que a una conversación o a una “gran oportunidad” como algunos colegas de bancada del menor de los Fujimori expresa. Lo paradójico es que sin temor a equivocarme una gran mayoría de los peruanos siendo fujimoristas o no está de acuerdo con muchas de sus opiniones y gestos en favor de la conciliación entre los congresistas y poderes antagónicos, pues este entendimiento favorecería sin duda al Perú en primer lugar.
Al parecer habría una jugada de jaque dirigida por una Reina que la mayoría parlamentaria habría implementado para poder obtener al Rey, a su Rey: Alberto Fujimori. Kenji luce como un alfil audaz que no necesita de la Reina para moverse y aparentemente esto molestaría también a los subordinados peones.
Resulta muy posible que esta actitud de Kenji también tenga como objetivo colateral la liberación de su padre. Sin embargo creo indubitablemente que al margen de objetivos personales, la actitud de diálogo y concertación del menor de los Fujimori en estos momentos es más que acertada y crucial para todos.
Se parece mucho al cuento del Rey al cual unos estafadores le habían hecho creer en la fabricación de una “tela invisible” que solo podían visualizar “los inteligentes”. El Rey se dejó vestir por esta “tela invisible” ; Saliendo así totalmente desnudo a la calle, pues “solo los inteligentes la podían ver”. Todos aunque veían desnudo al monarca, por no quedar mal con el resto expresaban: “ Mi Rey que guapo se le ve con ese bello atuendo”. Hasta que un niño del pueblo dijo abiertamente: “ Miren el Rey está calato, MUY C A L A T O”.
¿Por decir eso Kenji Fujimori merecería un Régimen Disciplinario?
Tampoco, tampoco.
Arquitecto Ecólogico: Miguel Ángel Romero Maldonado.