El día Internacional de la Mujer es una ocasión propicia para rendir tributo y homenaje a las mujeres peruanas y del mundo entero; en especial, a aquellas que están en condiciones de desempleo; sufren violencia física o psicológica; a las amas de casa, que no tienen trabajo remunerado; a las madres adolescentes y a las que se encuentran en situación de vulnerabilidad social y económica.
Según las cifras estadísticas, las mujeres representamos el 50% de la población nacional. Sin embargo, tenemos, en comparación con los varones, los ingresos y remuneraciones más bajas en promedio, en el sector público y privado.
La mujer rural, tanto de la zona andina como de la Amazonia, aporta trabajo no remunerado - en su gran mayoría- en la agricultura, manufactura y en los quehaceres del hogar. Cada vez somos más las mujeres que tomamos conciencia de nuestra misión y del rol que cumplimos en la sociedad.
Adaptar y aplicar políticas públicas de protección, prevención y promoción en la búsqueda de la igualdad en el ejercicio de los derechos en igualdad de condiciones, entre hombres y mujeres, es algo que se debe seguir impulsando y fortaleciendo, pero se necesita complementos adicionales.
En el marco de la XI Conferencia Regional de la CEPAL, en el que se dialogó sobre el empoderamiento y la autonomía económica de la mujer en la Región, se reafirmó la necesidad de seguir promoviendo a nivel regional las políticas públicas de emprendimiento y autonomías económicas a favor de las mujeres; para tal fin, se necesita visibilizar la situación de las mujeres en al ámbito rural, productivo, laboral y económico, así como en el sector informal.
Del mismo modo debemos contribuir desde la política, el sector público y el Congreso - en mi caso- a impulsar una agenda multisectorial para implementar tales esfuerzos en forma articulada con el apoyo del sector privado y de los gobiernos regionales y locales.
Con satisfacción y beneplácito me correspondió en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables promover la creación de la Dirección de Emprendimiento y Desarrollo Económico de la Mujer, la misma que fue aprobada en Consejo de Ministros y que está pendiente de publicación e implementación; y que estamos seguras que la nueva gestión continuará con esa importante tarea pendiente.
Las causas de la violencia contra la mujer son muchas y diversas. Ha quedado demostrado que no es suficiente, a favor de las mujeres, las medidas de prevención y represión contra toda violencia de género, se requiere adicionalmente, en muchos casos, que las mujeres sean insertadas al mundo de la autonomía económica, como alternativa válida y ética para su bienestar familiar y la de sus hijos e hijas.