“Papas, el oso Paddington, cocaína y pisco: cosas que los aficionados al fútbol deben saber sobre Perú”- Expresaban recientemente algunos titulares de los diarios “Kiwis” en Nueva Zelanda, acerca de “ese lejano país” llamado Perú.
Papas, cocaína y pisco sabemos su significado. ¿Y el oso Paddington?
El año 2002 conseguí un trabajo a las afueras de Londres, en la zona de la campiña, cuidando niños epilépticos. Mi inglés era muy malo. Y a pesar de que el ambiente era totalmente británico, tuve la osadía de escribir en las noches, “after office”, un libro para niños y adultos en el idioma de ellos, el inglés. Consultaba la gramática todas las noches con la madre superiora del lugar: Sister Annette. Y eventualmente en algún “break” en el día, les hacía leer las historias de mi prematuro libro a mis compañeros británicos:
¡No está mal Miguel; Sigue así Paddington! - Me expresaba Brenda, la secretaria del centro de manera muy seria. Sin embargo intuía que como buena mujer inglesa esa seriedad era una gran máscara que encubría un gran sarcasmo.
¿Por qué Paddington?- Le pregunté.
¡Por supuesto El Oso Paddington que viaja del lejano y profundo Perú a Londres! Es el cuento que nos cuentan a todos los británicos cuando somos pequeños. Y se llama Paddington porque según la historia, una familia inglesa lo encontró recién llegado, en la estación de metro del mismo nombre en Londres ya que el oso tenía un nombre peruano que nadie aquí entendería. Igual que tu nombre Miguel.
Toma es para ti _ Me expresó Brenda extendiéndome un libro.
¡Guau!. El Libro del Oso Paddington ¡Muchas gracias Brenda!
Un placer…….. Paddington… - Me contestó Brenda nuevamente inmutable y serena.
En el caso del equipo de futbol peruano, es gracioso esto de los estereotipos. Ahora bien, la historia puede dar un sutil giro:
“El Oso Paddington que viaja del lejano y profundo Perú , llega a Wellington y avanza y avanza imparable, en busca de rica mermelada pues hace más de 35 años que no la ha comido, nadie lo para y .........
¡¡¡ GOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLL !!! "
Arquitecto Ecológico: Miguel Ángel Romero Maldonado.