Esta sensación que nos están arrebatando a los que mas queremos ya la había sentido antes…
Cuando mi pueblito amanecía abanderado con la hoz y el martillo, supe lo que era el miedo pues lo vi en los ojos de mis padres; el terrorismo me quito a Arminda, a Ernesto…vidas truncadas, familias quebradas, viudas, huérfanos, padres sin hijos. Tuvimos que sobreponernos a nuestro dolor y reconstruir nuestras vidas, dejando atrás nuestra tierra, refugiándonos en la capital.
Ahora la muerte nos ronda nuevamente…escondidos en nuestras casas, desconfiando uno de otro, culpándonos por los contagios y odiándonos. Cualquiera puede enfermar, vimos al excongresista suplicar por atención para luego morir totalmente ignorado. El enfermero lucha por respirar en la misma cama en la que antes brindaba atención a otro enfermo mientras ignora que sus padres y hermano ya no lo esperaran más en casa…Tan cercana la muerte otra vez…la madre de un amigo, los compañeros de trabajo.
Lo más aterrador es la gran capacidad de camuflaje de ambos flagelos, estos han sabido mimetizarse muy bien…si antes el terrorista caminaba confundiéndose entre los más humildes, disfrazado de campesino o estudiante; el virus puede estar detrás del abrazo de un hijo a su madre o en todos los cuidados cotidianos que nos profesamos entre los más cercanos, esto sumado a que sin pruebas moleculares ha sido imposible identificar a los contagiados.
Los caminantes de hoy huyen del hambre, del desalojo, del desempleo causados por la enfermedad y el confinamiento, regresan a refugiarse en su lugar de origen con sus padres o abuelos. De la misma manera que hace tres décadas tuvimos que escapar de una ideología siniestra.
Fosas comunes antes, cadáveres acumulados en un contenedor hoy; pandemia y terrorismo son efectivamente los episodios mas terribles de nuestra historia…la cotidianidad de la muerte…vidas preciosas que se apagan…se van…como agua entre los dedos. Es un miedo real que he vuelto a sentir.
A Betsabe, madre de mi amigo Jairo, quien al partir a la eternidad inspiró a estas pequeñas líneas.