RLA juramento como el octogésimo segundo Alcalde de Lima. En su primer discurso, explicó que su gestión no tendrá un sesgo ideológico ni de izquierda ni de derecha, sino será una gestión acorde con los principios de la doctrina social cristiana. Aunque, hoy en día esta doctrina ha perdido protagonismo en la vida política de Europa y Latinoamérica, nadie puede obviar su importancia y vigencia.
En efecto, sus principios fueron los cimientos de la unión democracia cristiana (CDU), bajo el liderazgo de Konrand Adenauer, para reconstruir Alemania después de la segunda guerra mundial. Y es que estos principios son herramientas para que los seres humanos construyan sociedades justas, fraternas y en paz. A lo largo de su historia el cristianismo, preocupado por la dignidad del ser humano, ha desarrollado este sistema de principios que se conoce como la doctrina social cristiana.
Documentos pastorales como la encíclica Solicitudo Rei Socialis, promulgada por Juan Pablo II, define a esta doctrina social como: “La cuidadosa formulación del resultado de una atenta reflexión sobre las complejas realidades de la vida del hombre en la sociedad y en el contexto internacional, a la luz de la fe y de la tradición eclesial”.
Así mismo, el catecismo de la iglesia católica, canon 2420, establece: “En el orden de la moralidad, la Iglesia ejerce una misión distinta de la que ejercen las autoridades políticas: ella se ocupa de los aspectos temporales del bien común a causa de su ordenación al supremo Bien, nuestro último fin. Se esfuerza por inspirar las actitudes justas en el uso de los bienes terrenos y en las relaciones socioeconómicas»
Es así que a lo largo de los siglos el cristianismo ha construido y sistematizado una serie de principios como la dignidad del ser humano, los derechos humanos, el bien común, la lucha por la justicia, la propiedad privada, la subvariedad y participación social. Con el objeto de promover sociedades justas que procuren el bien común.
Precisamente este es el desafío propuesto por RLA cuando señala que convertirá a Lima en potencia mundial. Para ello, ha prometido la dotación de servicios básicos a la población más necesitada del país. En consecuencia, se ha prometido destinar el 10% del presupuesto municipal para las ollitas comunes, la construcción de hospitales de la solidaridad en cada distrito, el otorgamiento de licencias solo para aquellas farmacias que vendan medicinas de marcas y genéricos
Como vemos RLA y Renovación Popular no beben de ideologías de derecha o izquierda, sino de los valores de la doctrina social cristiana, los mismos que reconstruyeron la devastada Alemania de post guerra, y que bajo el liderazgo de RLA convertirán a Lima en potencia mundial.