Actualmente, la inseguridad ciudadana y la corrupción son los dos grandes problemas existentes en el Perú. Estos se evidencian a través de escándalos de corrupción relacionados con empresas públicas y del sector privado (Lava Jato, Club de la Construcción, Petroperú, minería ilegal, farmacéuticas, trata de personas, sicariato, extorsión, secuestro, entre otras) y; ambas tienen los mismos intereses que cualquier organización criminal (lucro; poder económico, instituciones de gobierno involucradas, operadores logísticos, proveedores, lavado de activos, entre otros). Estas organizaciones criminales lucran del estado y se insertan en ellas, siendo muchas veces invisibles por décadas en nuestra sociedad que conviven con ella.
Es la razón por que los jóvenes con gran criterio han perdido confianza en las instituciones del estado, a políticos tradicionales, a caudillos improvisados; a promesas vacías que no afrontan la raíz del problema, a leyes que enfatizan su “dureza” sólo para los últimos eslabones de la cadena, entre otras. Para los jóvenes es simple preguntarse ¿Cuántos jefes de organizaciones criminales están sentenciados con duras penas y en cárcel?: La respuesta es simple la impunidad campea para los delincuentes de las mafias armadas y de los de saco con corbata.
Renovación plantea una gran revolución de extirpación de “funcionarios” de todas las instituciones del estado (a más responsabilidad mayor sanción penal efectiva); introducir en todos los contratos del estado una cláusula anticorrupción que sancione de manera efectiva con cárcel a los directivos y embargo de todos los bienes de la empresa; construcción en dos años de nuevos penales para reos primarios en cada región (con capacidad de 500 a 900 reos y modulares de acuerdo a la demanda); reestructurar los penales existentes para reos reincidentes y construcción de 3 penales de alta seguridad incomunicados en lugares alejados de difícil acceso para reos de alta peligrosidad (desierto, selva, andes).
Para poder efectivizar una justicia verdadera, es necesario que las Leyes existentes y nuevas (terrorismo urbano, traición a la patria en altos funcionarios sentenciados a corrupción, personas que usan a menores de edad para hechos delictivos, pena de muerte, entre otras) se discutan y coloquen en la agenda pública; esto además, cambiando los cimientos de un Poder Judicial y una Policía Nacional reestructurada y renovada, con jóvenes formados en escuelas anticorrupción (liderada por Profesionales con experiencia probos nacionales y extranjeros) para formar un cuerpo especial que constituya la piedra angular de la revolución. Mientras dure este proceso se deben incorporar en un plazo de seis meses de capacitación en seguridad ciudadana a 1,500 jóvenes seleccionados que cumplen servicio militar y ponerlos en las calles (incorporándolos a la PNP); seleccionar a los miembros de la PNP y formar grupos de élite en organizaciones criminales internacionales, inteligencia, investigación y grupos operativos especiales.
El equipamiento moderno de las FFAA y policiales (de protección, armamento, conectividad, movilidad) y uso de tecnología costo efectiva disponibles (Interconexión local, distrital, provincial y regional) con cámaras inteligentes de reconocimiento, uso de drones, inteligencia artificial, ciberseguridad, grilletes electrónicos para investigados en delitos menores, y otras; resultan indispensables para enfrentar la criminalidad.
Es por ello que la corriente de renovación del Partido Aprista del Perú, traslada la inquietud de ellos jóvenes y coloca en la Agenda Social; su mirada de la corrupción en el Perú debe ser discutida y consensuada.
José Calderón