Punto de Encuentro

Pesadilla en Guayaquil: cadáveres en las calles y servicios sanitarios desbordados

No pueden llorar a sus muertos porque toda su energía está volcada a suplicar para que los hospitales entreguen los restos de sus seres queridos. Otros han debido dejar los cuerpos en las calles luego de pedir, durante días, que vengan a recogerlos de sus casas.

Guayaquil vive los momentos más dramáticos de su historia. Ecuador contiene el aliento. Y sufre.

La pandemia del coronavirus trastocó los ritos más íntimos de un ser humano: despedir a sus seres queridos. Los servicios exequiales han colapsado en Guayaquil. Solo 20 de las 120 funerarias están abiertas. El miedo al contagio ha hecho que algunas funerarias cancelen sus servicios, a lo que se suma la falta de féretros, debido a que los artesanos no pueden llegar a sus trabajos por las restricciones ante el estado de excepción y el toque de queda. Por si fuera poco, conseguir un certificado de defunción se ha vuelto un tormento adicional para los deudos. Las autoridades han forzado a las funerarias, por lo que ayer ya se habrían recogido 78 fallecidos de casas, y enterrado a 100.

«Ha habido inoperancia, falta de respuesta y apego excesivo a la burocracia», comentó Bernardo Sandoval, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Internacional, quien dijo que debían tomar una fotografía al cadáver, a su cédula de identidad y tomarle una huella digital y proceder con el entierro o la cremación, extendiendo un certificado de defunción.

Carencia de test

Las escenas de dolor se multiplican en Guayaquil, donde el virus ataca con fuerza. En la ciudad, hay 1.520 contagiados, y, en la provincia de Guayas, 2.243, el 70,9% del total nacional, con 3.163 personas infectadas, según hizo público el viceministro de Atención Integral en Salud, Ernesto Carrasco. En Pichincha, cuya capital es Quito, hay 259 casos, y en Los Ríos, donde se ubicó la primera persona con coronavirus del país, hay 131 casos positivos. Pero se trata de un subregistro que ha sido reconocido por el propio presidente, Lenín Moreno, que dijo haber ordenado transparencia sobre el número de fallecidos «por más dolorosa que sea». Reveló que expertos han anticipado que solo en la provincia del Guayas, en los próximos meses, podría haber entre 2. 500 y 3.500 decesos por Covid-19.

Uno de los mayores problemas es la carencia de test. Apenas se han hecho 9.000 a pacientes que podrían requerir hospitalización. Por si fuera poco, el sistema sanitario ha colapsado. Pese a contar con infraestructura moderna, la falta equipamiento, insumos y medicinas es atroz. Las enfermeras del hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) paralizaron sus actividades para pedir equipos de bioseguridad. Miembros del servicio sanitario se han contagiado y varios médicos han fallecidos. A la lista de víctimas de la pandemia, en Guayaquil se suman cuatro periodistas que murieron cumpliendo su trabajo.

Las imágenes de Guayaquil también muestran a miles en las calles a pesar de las restricciones. El jueves la gente salió a los supermercados y mercados, luego de que el gobernador del Guayas anunciara que pedirá al Comité de Operaciones de Emergencia (COE), que el toque de queda sea las 24 horas. El COE negó el pedido, pero miles salieron a abastecerse haciendo interminables colas, en una ciudad donde el contagio del coronavirus es comunitario.

Noticias falsas

La desinformación es como un virus paralelo que azota en Ecuador con noticias falsas y rumores que están en las redes. En el exterior han tenido enorme repercusión. El portal La República publicó que el expresidente Rafael Correa compartió un vídeo falso de cadáveres en bolsas negras, en Guayaquil. El vídeo ha sido compartido cientos de veces. Pero se trata de fallecidos en Nueva York, en el hospital del 76 Park Avenue. «Esta imagen no fue tomada en Ecuador, sino en México durante una inhumación en 2018», publicó en su cuenta de Twitter AFP Factual. En redes se habló de fosas comunes en Guayaquil.

En medio de la crisis humanitaria por el coronavirus, desde su exilio, Rafael Correa pidió al gobierno de Moreno «dar un paso al costado». Y dijo que al frente de la crisis debería estar Jorge Glas, su exvicepresidente, ahora preso por corrupción.