Escuchando el quinto mensaje presidencial de Ollanta Humala, con libreta y lapicero en mano, compartiré algunas notas acerca de lo que creo faltó en el mensaje, no es algo que me hubiese gustado escuchar o no, el Presidente es libre de decir lo que desee sobre su gestión, pero creo que los que somos ciudadanos comunes y silvestres, algo tenemos que decir…
Ni bien inició su perorata de hora y 15 minutos, el jefe de Estado mencionó que se propuso recuperar un país fragmentado y que todos los habitantes nos sintamos parte del mismo (¿…?), resaltó los logros de sus programas sociales, con un recuento de sus políticas sociales y dio a conocer cifras positivas, tanto en el sector educación e infraestructura, así como salud, sobretodo, que en diciembre de 2015 se hará entrega de equipamiento para el banco de células madre. Creo le faltó resaltar la inversión privada existente hoy en día.
La parte de seguridad ciudadana fue sumamente floja. Faltaron cosas mucho más concretas con relación a los sistemas de inteligencia, al servicio de la seguridad ciudadana, ya que se debe priorizar las labores de inteligencia policial para prevenir los delitos y estar un paso adelante de la delincuencia. No basta simplemente con mejorar la Policía, sino también que hay que evaluarla periódicamente para determinar quién es buen policía y quién no lo es por ser un policía deshonesto, es decir, buena formación policial sin corrupción; aunque mencionó mejoras en las escuelas de oficiales y suboficiales…
Se habló del Plan de Lucha contra la Corrupción 2012-2016, y el Plan de Seguridad Ciudadana 2013-2016, la pregunta es, ¿cuántos de los que vivimos el día a día tenemos conocimiento de dichos planes, estamos articulados intersectorialmente con dichos planes?
Mencionó que no se permitirá el uso de uniforme policial en actividades particulares (vigilancia particular), pero no puntualizó cómo va el cómo y cuándo de la eliminación del nefasto sistema del 24 x 24 y sus cifras a favor de la familia policial, para aliviar sus magras remuneraciones. Además añadió que, hasta el 2016 se invertirá 719 millones de soles, pero no especificó qué medidas se tomarán para bajar la inseguridad ciudadana, a pesar que ya tiene facultades para legislar en esta materia.
Reconozco que la incorporación al Código Penal del delito de sicariato con penas drásticas, es un gran acierto, pero falta complementar estas medidas represivas con políticas claras de prevención del crimen organizado.
En el tema económico, no ha habido un análisis macroeconómico, no nos ha dicho si la economía está creciendo o está decreciendo, y si fuese lo último, qué va a hacer su gobierno al respecto.
En educación, destacó que aumentó el presupuesto a este sector en más de 70%, que el salario docente promedio ha aumentado en 40% y la meta al bicentenario debe ser, por lo menos, duplicarlo; creo que necesitamos no solo de buenos locales, sino buenos maestros, tecnología de punta, laboratorios bien implementados, etc.
A pesar que días antes del mensaje presidencial, se rumoreaba sobre el incremento del salario mínimo vital, ya el ministro de trabajo había mencionado que no había “nada definido”, Humala no habló al respecto.
No habló sobre los conflictos mineros como Tía María.
Una de las frases de Humala fue: “Resulta difícil ver los avances si estamos enfocados en Lima, pero las madres en comunidades lejanas lo aprecian”, si eso lo comparamos con el porcentaje de aceptación que tiene su gobierno, no sería tan locuaz o debemos de pensar que la mayoría del país está ciego que no ve sus logros y es desagradecido…
No mencionó el próximo proceso electoral tal como lo hicieron los anteriores presidentes, de tal forma que se evidencie reglas claras al proceso interno de candidatos en los partidos políticos, transparencia en el financiamiento de los partidos, entre otros temas que le incumben estrictamente a las instituciones que vigilan y regulan éstos procesos y al cual su gobierno debe apoyar y fomentar en coordinación con el poder legislativo.
Sus palabras finales fueron: “Al ingresar al Gobierno tuvimos una hoja de ruta y, si bien, hay obras que se han cumplido, hay otras que están en ejecución y otras tantas que hemos sumado en el camino. En mi Gobierno mi reto ha sido unir a un país fragmentado. En este año de Gobierno vamos a seguir haciendo realidad los proyectos esperados durante años”, sigo pensando que hay algo malo aquí en lo fragmentado.
En resumen, el Presidente Humala prefirió resaltar los programas sociales, que abordar políticas claras para avanzar con la ansiada descentralización y combatir la inseguridad ciudadana y la corrupción, así como, un plan de responsabilidades para lo que queda de su gobierno.
Siendo algo sarcástico (quizá nada), el mensaje y su Presidente debieran ser analizados por un especialista, como el reconocido psicoanalista Jorge Bruce, él debiera decirnos bajo su punto de vista profesional, si tenemos un buen o mal jefe de estado, un líder o no, un gerente que gerencia el país o no, si se aprovecharon éstos cinco años para crecer como país, como nación…