Casi todos los peruanos nos quedamos con el sinsabor del último mensaje de Ollanta Humala, un discurso vacío, sin argumentos para solucionar los problemas que urgen a nuestro país.
No conforme con lo del 28, en el desfile nuevamente Humala, innecesariamente tomó el micro y se dirigió a la nación con una pequeña réplica del día anterior llamando a la unidad y precisando los pocos logros que se ha conseguido durante su mandato.
Estos logros son principalmente en el sector educación, gracias al trabajo eficiente y de manera silenciosa que realiza el ministro Jaime Saavedra, quien asumió el cargo en octubre del 2013, siendo uno de los salvavidas de la gestión de Humala.
El presidente anunció que ya se envió al Congreso el proyecto de ley de institutos y escuelas de educación superior que tiene el objetivo de modernizar la educación técnica, todo esto en marco de la reforma educativa que se ha emprendido y que ha conseguido, también, elevar la comprensión lectora en nuestros estudiantes de educación primaria y mejorar la calidad de enseñanza por parte de los docentes a través de concursos y evaluaciones permanentes.
El segundo de los compromisos que había asumido Saavedra, fue el de mejorar nuestra infraestructura educativa, y en eso también se está avanzando a pesar de que el presupuesto en este sector debe ser mayor de lo que se destina en estos momentos.
Los resultados deportivos (también dependiente del sector educación) fue otro de los puntos aludidos por Humala. Los juegos panamericanos han sido auspiciosos para el Perú y hay que reconocer la inversión en infraestructura deportiva y preparación de deportistas que se ha realizado en estos años; ésto tiene que tener continuidad ya que el 2019 seremos anfitriones y los resultados tienen que ser más ambiciosos.
Hay mucho que mejorar todavía. Debemos de salir definitivamente de los últimos lugares en comprensión y razonamiento, invertir en ciencia y tecnología, llegar a más peruanos con becas de estudios, tener una infraestructura moderna donde las brechas entre instituciones públicas y privadas desaparezcan dando oportunidad a todos nuestros estudiantes por igual.
Pero a pesar de que en educación hayamos mejorado no servirá de mucho si nuestros estudiantes siguen siendo invadidos por los peligros que engendra la tremenda inseguridad en nuestras ciudades, no servirá de mucho si día a día vemos como la población percibe a un Estado corrupto y peor aún vemos que poco o nada se hace para cambiar esa situación.
Si seguimos en lo mismo, en una falta de institucionalidad, en un clima de desconfianza total para con nuestras autoridades, los resultados en educación no tendrán el impacto que todos queremos.
A pesar de lo pobre del mensaje, destaco la gestión de Saavedra, un ministro que no se pelea por twitter y que cuando sus compañeros se alocan por un selfie en pleno mensaje presidencial él mantiene la sobriedad y el respeto, propio del sector que representa, espero que ahora no lo vayan a nombrar premier.