Sin duda alguna, este Primer Debate Presidencial ha dejado un gran sinsabor. Se esperaba más de ambos candidatos, los cuales hasta el día de hoy no demuestran tener las cualidades suficientes como para tomar las riendas del país. Desde entrar en contradicciones con sus discursos anteriores, hasta convertir el debate por momentos, en una guerra sobre quien tiene personajes con mayores antecedentes oscuros, no brinda soluciones y mucho menos, convence al electorado.
PPK lució apagado, demostrando falencias en la expresión de sus propuestas de gobierno, saliéndose del contexto del debate para recurrir a ciertos ardides para captar votos antifujimoristas, lo cual hasta cierto punto es buena estrategia; sin embargo, esto no parece ser suficiente para poder llegar victorioso a Palacio. Se le notó firme en cuanto a materia de infraestructura y defensa del agua, aunque la creación del Ministerio de Apoyo a Regiones (cuando criticó en primera vuelta la excesiva cantidad de ministerios), no convenció. Casi para culminar el debate reaccionó, buscando captar la atención de la juventud con un mensaje de optimismo y cambio.
Keiko Fujimori tuvo una mayor fluidez de palabra, se dirigió de lleno al ciudadano indeciso; perfecta estrategia. Sin embargo, leyendo un guión preparado, quedando muchas veces sin hilación entre ideas, demuestra que su discurso no es realmente la propuesta firme con la que pretende gobernar al país. Resalta su recorrido por todas las ciudades, aduciendo que es mérito propio que esté consiguiendo la cantidad de simpatizantes que posee. Cabe recordarle Sra. Fujimori, que si bien PPK no debatía con Alberto Fujimori, el ser conocida y el haber obtenido la cantidad de votos que obtuvo en la primera vuelta los obtuvo no por Ud. o las reformas aplicadas a su partido, sino por la sombra de lo que Ud. es y será por siempre: La hija de Alberto Fujimori.
Esperemos que el próximo domingo los candidatos den la talla y se enfoquen en convencer a la ciudadanía no con acusaciones, sacando trapitos al aire o atacando a los equipos de gobierno, sino en base a propuestas concretas y sobre todo, a cómo piensan ejecutar los proyectos que plantean. Sería interesante saber con qué recursos piensan ejecutarlos.