Algunos han venido acusando a los medios de comunicación de ser los artífices del triunfo electoral de PPK, otros de la pérdida de Verónika Mendoza en primera vuelta o incluso hay quienes culpan a los medios de la vigencia del fujimorismo. En fin "La Culpa es de la Vaca" como reza aquel librito. En lo particular no dudo de la participación de los medios de comunicación en una campaña anti-fujimorista, anti-verónika, anti-alan, anti-ppk, anti-partidos y pare usted de contar... es obvio que así ha sido. Pero los medios, señores, son la fiebre, no el virus. La gran pregunta es ¿por qué estamos en un escenario anti?
Hasta donde tengo conocimiento, y como siempre asumo mi probable ignorancia, la política ha versado desde sus inicios sobre la "lucha por el poder". Lucha, no fiestita. Es una lucha por el control y la aplicación de un "modo de hacer las cosas". Eso no ha cambiado en democracia, y no pensemos en cuentos de hadas.
El poder mediático hoy da más alcance a los opinadores, a los persuasivos, a los demagogos. Pero éstos siempre han existido. Tan así que el viejo adagio "pan y circo" corresponde a épocas romanas. Tan antiguo que ya Sócrates lo advertía de los sofistas y su "arte de convencer". Así que mi problema, porque a estas cosas me dedico, tiene que ver con el infantilismo político y el locus de control externo. Ha aumentado la demografía y ha aumentado el "alcance" del micrófono —y los ecos—. Así debe aumentar también la comunicación política, la de verdad.
El problema, en mi opinión, deriva de "culpar a otros". No ha habido un gran trabajo de comunicación, de quehacer político de base, no hay partidos consustanciados con la peruanidad, no hay fortaleza principista que cohesione a las agrupaciones políticas, no hay programas de comunicación cívica, no hay campañas de ciudadanización, no hay liderazgos de recambio fuertemente posicionados, no hay grandes programas de responsabilidad social empresarial, no hay políticas públicas de tolerancia, no hay rendiciones de cuentas claras en los gobiernos regionales, no hay control sobre la agenda pública nacional por parte de la ciudadanía, el congreso es la institución peor evaluada junto con el sistema de justicia, la mayoría de los peruanos ve con desconfianza a la clase política y espera "ansioso" quién es el outsider de cada elección... ¿y la culpa es de los medios de comunicación? ¿de la guerra mediática? ¿de los psicosocial? Sean políticos de verdad, y si ése es el problema: enfréntelo y deje las excusas para perpetuar el caos conveniente y destructivo.