Pedro Pablo Kuczynski es presidente del Perú, luego de una serie de alianzas políticas inverosímiles y una campaña de desprestigio, con unos calificativos no dignos para el nivel político. A pesar de eso, se tienen que aceptar los resultados del JNE; pero de lo que tiene que recordar el señor Kuczynski es que sus votantes realmente no representan la mitad más uno de los peruanos, hay casi 9 millones que no votaron por él, lo que le perjudicará en su popularidad desde el 28 de julio.
Ahora, la gran interrogante es: ¿que nos espera en este consejo de ministros? El único fijo en alguna cartera es Thorne como ministro de economía, pero ministerios sensibles como el Ministerio del Interior, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones e incluso la Presidencia del Consejo de Ministros (se rumorea a Alberto de Belaúnde).
El problema viene aquí, con un Congreso fujimorista y con una izquierda que le pondrá trabas por más que lo haya "apoyado", tendrá que repartirles algunos ministerios para congraciarse con ellos y pueda sacar adelante sus políticas públicas sin el veto del Congreso. Sin embargo, ni Keiko ni Verónika aceptarían este trato, ya que ambas tienen sus miras en la elección del 2021 y no querrán ser parte de este gobierno que terminará mucho más desgastado que el de Ollanta.
PPK tiene que jugar bien sus cartas, tendrá que tranzar durante los 5 años con las agrupaciones ya mencionadas y además tendrá que colocar a independientes de diferentes tendencias a cargo de los ministerios (no dispone de cuadros en su agrupación), por un lado para mantener feliz al Congreso y por otro, para hacer más popular su gobierno a ojos de la opinión pública.