A la luz de lo que el pueblo eligió para que dos contendores vayan a la segunda vuelta puedo decir que los electores buscaron liderazgo firme y experiencia de gobierno. El liderazgo firme fue captado por la candidata Fujimori y la experiencia fue captada por Kuczynski. El pueblo buscó que su candidato sintetice la lucha contra la delincuencia, contra la inseguridad ciudadana. De ahí que la candidata Fujimori sacó 39%. Es decir en la agenda nacional el primer problema que concentra la atención del Perú es la seguridad icudadana. Luego viene el crecimiento económico. Por tal razón, el candidato Kuczynski sacó 21%.
Sostengo que ambas características las tenía un solo candidato con un Plan de Gobierno inmejorable. Ni el Plan de Gobierno de PPK ni el de la señora Fujimori han contemplado un crecimiento económico impulsado por medidas de carácter social. El crecimiento económico puede ser impulsado por una revolución social con medidas de carácter popular y que acorte más las brechas sociales. Fue el Plan de Gobierno de la Alianza Popular, encabezada por Alan García, el que tenía un mayor profundidad social. Alan García reunía los requisitos básicos de liderazgo y capacidad de crecimiento. Tenía el liderazgo suficiente para encabezar un programa exitoso de lucha contra la inseguridad ciudadana haciendo participar a nuestras Fuerzas Armadas en la lucha contra el terror delincuencial. El mismo García tenía la Experiencia de dos gobiernos. Uno más exitoso que otro. Creo que el Perú escogió mal esta vez.
He aprendido que no solo es falso aquello de que "la voz del pueblo es la voz de Dios”. Además de falso, es ofensivo a Dios. No siempre el pueblo acierta. El mismo hecho de tener en la mayoría parlamentaria a unos y en el ejecutivo a otros demuestra que no hemos elegido lo conveniente. Obligar a dialogar y pactar no solo es temerario sino que entrampará muchas decisiones.
El Perú en el 2016 desperdició la gran oportunidad de dar un voto seguro. Ni Fujimori encarna el liderazgo con conocimiento para gobernar ni Kuczynski tiene la fuerza y determinación para luchar contra la delincuencia. En pocos meses podremos comprobar nuestro acierto o nuestra equivocación acerca de la mala elección que ha hecho el Perú en esta ocasión. Así, ni más ni menos.