Por @nancyarellano
Donald Trump ha estado en diversos escenarios y ha sido entretenido. De socialité newyorkina de la industria inmobiliaria a poseer parte de la franquicia de Miss Universo para luego llegar a las pantallas chicas del mundo con un reality show: The Apprentice, pasando por líneas de ropa, perfumes, campos de golf y pistas de hielo. La última incursión es un reality demasiado real: The White House.
Todas las características que vimos desfilar por años de Trump podían resultar entretenidas en las páginas de sociales o de farándula, no así cuando ocupa las primeras planas de la prensa mundial y tiene en su poder el maletín con los botones de las armas nucleares que pueden desatar el fin del mundo.
¿Es Trump una reedición gringa de Chávez? ¿o simplemente hombres como el ex-mandatario venezolano y el nuevo mandatario estadounidense, son finalmente un arquetipo de hombre fuerte, césar democrático o caudillo que nuestras sociedades terminan adoptando cuando sienten niveles de caos o una ausencia de rumbo? Puedo añadir muchos nombres más que han desafiado los niveles de tolerancia a la trasgresión democrática como Alberto Fujimori o Augusto Pinochet, como rezaba el spot de Latino Victory Found en el mes de noviembre, al final se trata de esa actitud que habla del precio a pagar para "resolver" nuestros males (¿o cambiarlos por otros?).
Trump entra al poder con una de las aceptaciones más bajas, hablamos de un 39%, frente al 67% de aceptación de un Obama en 2009, según The Pew Research Center. No obstante, la recaudación de fondos para el evento de toma de posesión, por parte de la organización sin fines de lucro Presidential Inaugural Committee (PIC), casi duplica lo recaudado por Obama en 2009 ( 90 millones USD vs. 55 millones USD). ¿Es bueno haciendo negocios Mr. Trump? No hay duda. El reality The Apprentice White House Edition, contó con suficientes fondos para iniciar una entretenida primera temporada.
¿Nos gustará lo que viene para Latinoamérica?
Aparentemente en esta primera temporada nuestro protagonista puede traer cambios que impacten la agenda Latinoamérica - Estados Unidos, pero no toda amenaza puede resultar en desgracia, me explico:
Lo que sí suena complicado es la serie de medidas que afectarán a la política estadounidense interna y externamente, contando a muchos latinoamericanos en el norte:
Durante su gobierno, Barack Obama tomó muchas medidas por la vía de las decisiones ejecutivas, con lo cual el nuevo inquilino de la Casa Blanca podría revertir, sin siquiera consultar al Congreso un gran número de medidas como las antes mencionadas. El mayor riesgo al que esta temporada de The Apprentice nos puede someter, sin que apagar la TV o poner pausa impida el avance, es debilitar la institucionalidad estadounidense al crear lo que el propio Obama calificó como "realidades burbujas", en las cuales solo apremian los problemas inmediatos y no se logra tener la visión de estadista para comprender este complejo mundo globalizado e interdependiente en el que nos movemos.
Ahora bien, si Trump inicia, como tanto vocifera y exhibe, una cruzada ultrapolarizante en su país (86% de los norteamericanos lo ven así, según The Pew Reserch), y comprendemos la influencia que ejerce la economía norteamericana en el mundo— sobre todo en los mercados financieros, tan sensibles al show—, tendremos "Una Serie de Eventos Desafortunados" definitivamente fuera de serie, con un Conde Olaf que alcanzará todas las latitudes.