Punto de Encuentro

LA RESPONSABILIDAD DE LOS PARTIDOS

Es vergonzoso aceptarlo, somos una sociedad tolerante con la corrupción, acostumbrada a la viveza, a la "criollada", donde sacarle la vuelta a la ley y no respetar a la autoridad es algo cotidiano; no pagamos nuestros impuestos, robamos el cable, compramos pirata, hacemos trámites en Azángaro, compramos un celular en Las Malvinas o ropa bamba en Gamarra. Es nuestra cultura Chicha.

¿Cuándo se "jodió" el Perú?, no lo sé. Posiblemente arrastramos las mismas taras de la sociedad del Virreinato; no retrocedo al Incanato para no ofender más a Pachacútec, que con el 'sano y sagrado' ya tuvo suficiente.

¿Qué podemos hacer? ¿Salir a marchar con nuestros carteles y levantar nuestro dedo acusador? Las marchas no son suficiente, menos cuando quienes las convocan miran la paja en el ojo ajeno.

Lo que nos corresponde es pasar a la acción, empezando por una renovación profunda de la clase dirigente; la actual ha desprestigiado la política, que es la actividad más importante que una sociedad puede desarrollar, pues significa ponerse al servicio de los demás. Nunca más debe ser asociada con corrupción.

Nuestra sociedad, en su mayoría, se declara apolítica, son muy pocos los que se afilian a una organización política y los que realmente ejercen su militancia son mucho menos. Esa realidad debe cambiar, para eso los partidos deben cumplir uno de sus principales fines y objetivos: "Contribuir a la educación y participación política de la población, con el objeto de forjar una cultura cívica y democrática, que permita formar ciudadanos capacitados para asumir funciones públicas".

La Ley de Partidos, ahora llamada Ley de Organizaciones Políticas, ha previsto la declaración de ilegalidad de una organización política por conducta antidemocrática, cuando se encuentre dentro de los siguientes supuestos: i) Vulnerar sistemáticamente las libertades y los derechos fundamentales...; ii) Complementar y apoyar políticamente la acción de organizaciones que para la consecución de sus fines políticos, practiquen el terrorismo...; iii) Apoyar la acción de organizaciones que practican el terrorismo y/o el narcotráfico.

¿Y si los partidos políticos favorecen o apañan la corrupción, no se puede declarar su ilegalidad? La ley no lo ha contemplado. En momentos en que se debate la reforma electoral, este es un tema que puede ser tomado en cuenta por los expertos "reformólogos".

 

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