Punto de Encuentro

LA INTERPELACIÓN EN LOS TIEMPOS DE EL NIÑO

 

En la sesión del jueves 9 de marzo, con 88 votos a favor, el Pleno del Congreso de la República acordó interpelar al ministro de Transportes y Comunicaciones, por la firma de la adenda al contrato de concesión para la construcción del Aeropuerto de Chinchero, en el Cusco. El cuestionamiento sería porque presuntamente se estaría beneficiando al consorcio Kuntur Wasi, al trasladarse al Estado un mayor riesgo económico.

El ministro Martín Vizcarra debe responder un pliego interpelatorio de 82 preguntas, y la fecha fijada fue este jueves 16 de marzo.

Sin embargo, debido a las intensas lluvias  que  están generando deslizamiento y desborde de ríos, causando incalculables daños materiales a nivel nacional, y la lamentable pérdida de 48 seres humanos, entre ellos un joven que murió por tratar de cruzar el río Chilca para auxiliar a sus abuelos, el legislador César Vásquez, de la bancada Alianza para el Progreso, solicitó que la interpelación al ministro de Transportes, sea suspendida y postergada, pues considera que en este momento la obligación del Poder Ejecutivo es atender la situación de emergencia que atraviesa el país.

Luz Salgado, presidenta del Congreso, en un inicio señaló que no deseaban que la interpelación al ministro Vizcarra pase de la fecha que se ha fijado para que responda el pliego de preguntas aprobado, y que incluso el mismo Fernando Zavala, presidente del Consejo de Ministros, la había llamado para que no se postergue.

La interpelación a los ministros es uno de los procedimientos de control político que ejerce el Parlamento, según lo previsto en el artículo 131° de la Constitución Política, el cual textualmente señala lo siguiente:

“Es obligatoria la concurrencia del Consejo de Ministros, o de cualquiera de los ministros, cuando el Congreso los llama para interpelarlos.

La interpelación se formula por escrito. Debe ser presentada por no menos del quince por ciento del número legal de congresistas. Para su admisión, se requiere el voto del tercio del número de representantes hábiles; la votación se efectúa indefectiblemente en la siguiente sesión.

El Congreso señala día y hora para que los ministros contesten la interpelación. Esta no puede realizarse ni votarse antes del tercer día de su admisión ni después del décimo”.

Este texto constitucional ha sido recogido en el Reglamento del Congreso, el cual en su artículo 83° inciso c), establece que:

“La interpelación no puede realizarse, en ningún caso, antes del tercer día siguiente a la votación ni después del décimo. Si fuera necesario se cita, para este efecto, a una sesión especial”.

De acuerdo a las normas citadas, era factible postergar la interpelación al ministro Vizcarra, la cual podría haberse llevado a cabo el próximo jueves 23 de marzo, fecha en la que se cumplirían diez días de votado el pedido en el Pleno del Poder Legislativo; es decir el plazo máximo para su realización.

Es indudable que una interpelación con un cuestionario de 82 preguntas, deben tener más que preocupado al ministro Vizcarra, quien junto a su equipo de funcionarios y asesores, debe elaborar las respuestas que dará a la representación nacional, las cuales de no ser satisfactorias, podrían generar una moción de censura en su contra. Si se llegara a la censura y esta prospera, no cabe la menor duda que se debilitará políticamente aún más al gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski; y se pondría en riesgo la figura del Primer Vicepresidente de la República, cargo que en simultaneo ocupa precisamente el ministro en cuestión.

Ante una emergencia como la que nuestro país está viviendo a causa del fenómeno El Niño, en la que estamos viendo como las principales vías de comunicación están siendo afectadas, lo más prudente era diferir la fecha de la interpelación, a fin que el Ministro de Trasportes y Comunicaciones se avoque íntegramente a las labores que a su sector competen en tan difíciles circunstancias.

Recibo con beneplácito el anuncio de la presidenta del Parlamento, quien a través de los medios de comunicación acaba de señalar que la interpelación se postergará hasta que cesen los desastres naturales que están devastando al país. Insistir en estas circunstancias con que el ministro responda el pliego interrogatorio, podría haber sido entendido como una medida desestabilizadora contra el gobierno, pues se estaba desviando la atención que la actual coyuntura nacional de desastres amerita.

No es momento de discutir si la interpelación debe realizarse máximo el 23 de marzo, fecha en que vence el plazo de días para su realización, o si este plazo ha quedado en suspenso; lo importante ahora es unir esfuerzos para que El Niño no nos siga interpelando qué nunca estemos suficientemente preparados para su llegada.

 

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