En los últimos días desde Palacio de Gobierno se dio inicio a una estrategia para tratar de desvirtuar las denuncias periodísticas sobre el manejo de los fondos de la campaña electoral del Partido Nacionalista, las cuales comprometen a la primera dama y a sus familiares. El presidente Ollanta Humala, dejando de lado su alta envestidura, no tuvo reparos en arremeter contra Ricardo Rojas, el fiscal que inició las investigaciones sobre el supuesto delito de lavado de activos en contra de Nadine Heredia.
La trama de la novela contempla también la activa participación de la esposa del presidente de la República. Por ello salió a atacar a la prensa y la culpó de “presionar al fiscal” para que inicien las investigaciones. Pero eso no es todo, han lanzado al cuestionado ex ministro Daniel Urresti como candidato a la presidencia en el 2016 y aunque la pareja presidencial sabe que la candidatura de Urresti no prosperará, la utilizan para distraer a la opinión pública ante las denuncias que semana a semana remecen los cimientos de Palacio de Gobierno.
El guión, elaborado por el inquilino de la Base Naval, incluye mostrar a Urresti como el pobrecito, el que tiene que subastar sus espadas y vender otras cosas para pagar a un abogado defensor. Pero ¿cuánto piensa recolectar? Espadas similares se venden en el mercado de pulgas entre S/ 300 y S/ 400. Mientras el sable que mostró lo venden en S/700 ¿con eso piensa pagar a su abogado?
En realidad se trata de un sicosocial orientado hacia los sectores c, d y e, donde tiene mayor aceptación el ex titular del Interior. Por ello se vienen preparando spots televisivos con los “logros” del ex ministro durante su gestión al frente del sector.
Se sabe que en las próximas semanas “los amigos de Urresti” organizarán una colecta nacional en la que pedirán un nuevo sol para apoyarlo. El ex ministro recorrerá el país difundiendo “las obras del gobierno nacionalista”, pero sobretodo atacando al ex presidente Alan García, a Keiko Fujimori y a Pedro Pablo Kuczynski.
Sin embargo, no debemos olvidar que como general (r) percibe algo más de siete mil soles mensuales y que durante ocho meses tuvo un sueldo de S/ 30 mil al mes. Tan pobrecito no es.
El propósito real es victimizarlo, ponerlo en el papel del que tiene que desprenderse de sus pertenencias para solventar sus gastos legales, hacerlo lloriquear y atacar a la oposición, ese es el rol que ha aceptado el histriónico ex ministro, comprometido en el asesinato del periodista Hugo Bustios, hace 26 años, en Castropampa cuando era el Capitán Arturo (S-2) y trabajaba en la sección Inteligencia.