27 »¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados, bien arreglados por fuera, pero llenos por dentro de huesos de muertos y de toda clase de impureza. 28 Así son ustedes: por fuera aparentan ser gente honrada, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.
Mateo 23
La izquierda socialista peruana de hoy está política y moralmente podrida. En nombre de las banderas de la revolución social, en nombre de la lucha contra la corrupción, en nombre del cambio hacia la justicia social en el 2001 apoyaron a Alejandro Toledo para que llegue al poder, un inescrupuloso aventurero alcohólico y abusador de mujeres, el 2011 a Ollanta Humala, implicado en la violación de DDHH, la desaparición y el asesinato de personas, y el 2013 avalaron a Susana Villarán, un falso valor de la denominada izquierda (que no tiene ni profesión ni estudios universitarios conocidos), representante como pocas de los modales y símbolos de la cultura oligárquica peruana.
Estos tres dirigentes políticos hoy están implicados directamente con actos de soborno, corrupción e incluso (en el caso de Humala y su inescrupulosa esposa) en asesinatos y violaciones de DDHH.
Nunca antes las opciones progresistas han estado tan devaluadas moralmente, como destruidas políticamente. La pus sale donde se ponga el dedo en la izquierda.
Los años 80: la ética revolucionaria
Atrás quedaron los años 80 con el inmenso liderazgo político y moral que encarnaba Alfonso Barrantes Lingán que provenía de la izquierda aprista, de su inmensa cultura, de sus modales provincianos y limpios, de su pedagogía cotidiana, de su conexión inquebrantable con los sectores populares y sindicales, de su honradez sin fisuras ni dobleces. Los trabajadores del campo y la ciudad apostaban por proyectos políticos de cambio social y peleaban por más inclusión y justicia social.
Por el lado de la socialdemocracia latinoamericana, el APRA también levantaba -junto a otra inmensa porción de pueblo y de trabajadores- las banderas de un Gobierno Popular de Pan y Libertad. Su 1er gobierno fue la aplicación de mucha de sus postulados ideológicos, y con sus aciertos y fracasos, expresaron la vocación de una comunidad política por generar más oportunidades para los trabajadores manuales e intelectuales.
La globalización
Sin embargo, a fines de los 80s cayó el Muro de Berlín y el liberalismo económico impulsó un fuertísimo proceso de globalización económica. El mundo comenzó a cambiar de manera vertiginosa, precipitado también por la liberación acelerada de las ciencias y tecnologías aplicadas al mercado. El mundo ha comenzado a cambiar y ese cambio es cada día, cada mes, cada año, más acelerado.
Este cambio plantea nuevos desafíos a los trabajadores, a los emprendedores emergentes, a las nuevas comunidades, a los jóvenes, a la sostenibilidad del planeta.
Uno de los productos de ese cambio es la inmensa generación de activos y de liquidez global de moneda y medios de cambio nunca antes vista: dinero, más dinero y más dinero. Este factor, impactó directamente en la moral de una gran parte de los dirigentes de la izquierda latinoamericana, liderados por el PT de Lula y en el Foro de Sao Paulo. Al estar en contacto frente a millones de dólares mediante el acceso al poder, a las empresas públicas y a la influencia delictiva en las empresas privadas, se creó una forma de hacer política de izquierdas bajo las formas de una organización de crimen organizado. Sobornos, compra de candidatos, venta de proyectos, etc. etc.
La globalización y su ingente liquidez de dólares logró derrumbar moralmente a una izquierda podrida. Logró lo que no lograron las cárceles, las torturas de los dictadores, los exilios y las persecuciones. Revolucionarios fariséos.
Javier Diez Canseco, el contacto brasilero en el Perú
En el caso peruano, el personaje político que presentó a Lula a Nadine Heredia y trajo a las empresas brasileñas mafiosas, junto con su aparato político-empresarial-criminal, fue el desaparecido congresista de VR Javier Diez Canseco. En pago a ese contacto y presentación (viajaron a Brasil varias veces con Nadine, que era la Secretaria de Relaciones Internacionales del PNP) es que JDC logra estar en la lista de congresistas del PNP. Lula es quién lo avaló e hizo fuerza para que no sea retirado de la lista. JDC logró ser congresista a pesar del veto del propio Ollanta. El poder del dinero. La política de la prebenda y compra de curules.
La Mega corrupción más grande de nuestra historia Republicana
Lo que ha seguido después es la mayor corrupción política y empresarial de nuestra historia republicana. Toledo, Humala y Villarán han vendido el Estado peruano por 20 centavos. Han Fraguado contratos, licitaciones, Addendas, concursos…todo. Toda la corrupción junta de la época del guano, del caucho, del petróleo de los últimos 150 años, no son nada comparado con lo que ahora se ha robado y siguen robando.
Las diversas agrupaciones de izquierda, sus intelectuales, sus voceros independientes, sus representantes culturales, han mostrado lo más negro de la doble moral. Ninguna indignación, ninguna autocrítica, ningún mea culpa. Cada vez se parecen más a la moral de un cínico enfermo conocido de todos los peruanos: Montesinos. Razonan de la misma manera, se justifican igual.
Perspectivas ¿grises?
¿Qué hacer ante tanta pobredumbre? ¿Cómo mantener el sentido ético de la actuación política? ¿Cómo limpiar de ladrones de cuello y corbata, de ladrones que usan ahora el “discurso social”, de tristes testaferros ganapanes la lucha por espacios públicos decentes?
Las actuales perspectivas del Perú no son halagüeñas. Tenemos a una izquierda podrida por vocación propia por un lado, y por el otro tenemos a un APRA debilitada, abandonada a su suerte por su máximo dirigente Alan García, inmersa en ridículas luchas internas entre caciques, mientras el pueblo aprista camina huérfano de una guía y una orientación.
Podrá el pueblo peruano, sus trabajadores, sus jóvenes, sus emprendedores, volver a darse un instrumento político para el cambio tal como en los años 30 forjaron al APRA como Partido del Pueblo?. Confiemos que así será.