El sábado pasado, el ex presidente Alan García Pérez visitó la ciudad de Chiclayo, esto ha hecho que algunos se pregunten si es que ya comenzó oficialmente su campaña electoral, en fin. Durante la mañana se realizó, y de esto trata este artículo, un encuentro de jóvenes con el líder aprista. Se llenó el auditorio de la Universidad San Martin con jóvenes apristas y no apristas que quisieron escucharlo aquel día. Yo tuve el gusto de sentarme al costado de él en la mesa de honor y ver frontalmente a una masa juvenil que se emocionaba por el evento.
Sobre el encuentro juvenil hay varios puntos importantes, en estas elecciones que se vienen será, en parte, determinante el voto juvenil. Se ha demostrado en los últimos años que el Perú tiene una juventud que se muestra más activa que nunca, que es capaz de salir a marchar cuando el aparato estatal excede sus límites. Tener una juventud atenta es sano y para ganarse electoralmente a una juventud así se necesitan de actos concretos que hagan que el candidato sintonice con la masa. Me emocionó ver el auditorio lleno (Que valga la pena decir que es bastante grande) de una juventud que es neutral y que está dispuesta a escuchar propuestas políticas. Es la primera vez que veo que un grupo político se acerca a los jóvenes en modo de diálogo, en una charla íntima y en una casa de estudios. El político moderno, el del siglo XXI, tiene que sintonizar con los jóvenes, sobre todo, con los jóvenes instruidos, universitarios.
Un grupo de jóvenes, entre ellos estaba yo, representantes de diversas organizaciones y segmentos juveniles, le dimos la bienvenida al ex presidente, quien se mostró emocionado de poder escuchar la voz de los jóvenes, de los jóvenes comprometidos con su sociedad. Después, el líder aprista habló, no hizo una promesa concreta pero sí dijo que era importante que la juventud sea la fuente de renovación del aparato estatal, que sean los jóvenes la fuerza motriz de la sociedad. Concuerdo con él, los jóvenes necesitamos comprometernos con nuestro entorno, con la política, con la ciencia, con la cultura. Las palmas apristas se dejaron escuchar y contagiaron a los independientes, se sintió particularmente una energía juvenil, se sintió una opción de cambio. No olvidemos que el gobierno de la administración Humala ha maltratado mucho a los jóvenes con la ley de servicio militar, la ley universitaria, la ley pulpin, entre otras cosas. El ex presidente dijo que el Perú necesita un gobierno que sea inclusivo con los jóvenes.
En fin, es posible que la juventud sea determinante en estas elecciones que se vienen. El APRA empezó la sintonía, habrá que esperar la propuesta de otros grupos que no se caracterizan necesariamente por escuchar a los jóvenes.