Punto de Encuentro

LO QUE NO DICEN LOS LIBROS DE HISTORIA DEL MINEDU

Cuando estaba en el colegio creía que la historia solo era simple relato de acontecimientos pasados, memorización de fechas de batallas, de personajes, etc.  Y creo, la mayoría de alumnos de hoy piensan lo mismo. La historia, es cierto, estudia los acontecimientos del hombre en el pasado, los analiza, interpreta, y es el historiador quien genera un juicio crítico sobre las acciones que realizó el hombre. Pero la historia va mucho más allá. Un día estuve en una exposición de un reconocido historiador peruano, cuando era la ronda de preguntas, le pregunté por qué estudiar historia. Su respuesta fue clara y precisa; porque la historia vive siempre con la verdad. Y si entramos en la encrucijada del hombre de qué hacer para ser felices, podemos decir que para ser feliz hay que vivir con la verdad. Sin embargo, pareciera que el MINEDU no vive del lado de la verdad. La historia peruana está llena de leyendas y mitos creados por los propios generadores de las políticas educativas, con el supuesto fin de levantar el patriotismo de los alumnos. En los libros de historia solo se describen sucesos y gobiernos, se utilizan referencias de historiadores que escriben con el hígado y no con la cabeza, que escriben con todo menos objetividad, pero lo que es peor se obvian pasajes de la historia por el simple hecho de no resaltar el sacrificio de muchos peruanos a favor de la democracia del Perú por tener una postura política. La libertad es un derecho fundamental del ser humano, al igual que el de pensamiento libre. Nadie tiene derecho de imponerle ideas, ni de obligarlos seguir alguna postura.

Hace algunos días, el ministro de educación señaló como objetivo de la educación peruana básica regular para el 2021, lograr el pensamiento crítico de los estudiantes. Pero, cómo se piensa lograr eso, si los textos escolares responden a una postura política, a un grupo que solo agita puños, se queja, pero no ofrece soluciones a la realidad peruana y que sigue pensando que la realidad es absoluta. Porque no se le cuenta la verdad a los estudiantes, que fuimos un país que llego a su independencia sin saber qué modelo de gobierno seguir, que vivió entre caudillos que solo querían sus beneficios propios, que la política económica de los gobiernos solo respondía a un sector y que a los indígenas se los seguía tratando de manera desigual. Porque no les decimos que desperdiciamos el boom guanero, que quienes nos dirigían prefirieron llenarse los bolsillos, y que recién a mediados del siglo XIX, empezaron a surgir ideas de modernidad y urbanización de las ciudades. Porque no les decimos que nuestro enemigo en la guerra del pacífico fue Inglaterra. Porque se ocultan pasajes de la vida de los grandes pensadores del Perú, como González Prada, Haya de la Torre y Mariátegui. Porque no se le cuentan que el Perú si se vivió una revolución popular y en ella fueron masacrados hombres humildes que lucharon por el ideal de la justicia social ¿por qué no se le cuenta? ¿porque esta revolución no se alzó en nombre del comunismo? La historia se dice completa.

Queremos que muchos pasajes de nuestra historia no se repitan, como el terrorismo, pero no resaltamos lo que hicieron miles de dirigentes políticos, porque sencillamente, no responden a la política del sector que hoy maneja la educación en el Perú. El 9 de julio de este mes se recordó el lamentable atentando al presidente regional de Piura de ese entonces (1992) Luis Paredes Maceda ¿las nuevas generaciones saben quién fue Paredes Maceda? La respuesta es no. No se dice en los libros de historia que 1200 apristas, entre presidentes regionales, alcaldes, regidores, dirigentes fueron asesinados por el terrorismo, solo se hace mención a unos cuantos.

Es increíble que los llamados moralizadores de la patria mencionen a viva voz que el Perú esta jodido en educación y cultura, cuando son ellos quienes manejan y tienen mayoría en los ministerios de esos sectores. La historia debe estar siempre con la verdad, y no decirles a los alumnos que la izquierda llamó el Stalin peruano al Prado, que se unieron a los Miro Quezada con el único propósito de hacer todo lo posible para que Haya de la Torre no sea presidente, que incluso se ofrecieron ante el líder histórico del PPC Luis Bedoya Reyes, le ofrecieron los votos con tal de que Víctor Raúl no presida la Asamblea Constituyente, y que fueron ellos los que llevaron al poder a Toledo, a la pareja Humala-Nadine y a la alcaldía a la tía Susana. Si seguimos mintiendo a las futuras generaciones, no llegaremos a buen puerto. El futuro del Perú llegará al bicentenario pensando que los colores de nuestra bandera nacieron de un sueño. Digamos la verdad.

 

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