Esbozo Crítico Sobre La Realidad Peruana Post Referéndum por Percy Vilchez Salvatierra.
Los resultados del referéndum del nueve de diciembre de 2018 no representan el ejercicio de una voluntad consciente y crítica ni, mucho menos, una victoria para el pueblo, sino que acusan un gran defecto tradicional de la sociedad peruana que es el dejarse llevar de las narices por un guía y conductor al que siguen y seguirán a ciegas hasta que surja un nuevo escándalo. De hecho, lo que la gente no soporta no es tanto el “pecado” en sí sino el escándalo y así lo demuestran tanto los “vladivideos” como los “audios de la corrupción” y, por supuesto, la responsabilidad de Vizcarra en el Asunto Chinchero, hecho que en tanto no llegue a ser escandaloso no le perjudicará en lo más mínimo.
Los resultados en cuestión, también, importan un fin de ciclo para determinados "políticos" que ya no podrán ser reelegidos, pero esto no requería una reforma constitucional sino una reforma electoral que diese fin al “arrastre” y que privilegie el voto preferencial o que la ciudadanía no vote en absoluto por ninguno de ellos. Lamentablemente, tanto por el obstruccionismo fujimorista en el Congreso, así como por la falta de entendimiento de la gente que cede ante el clientelismo político, el Perú se halla demasiado lejano respecto de esta enumeración. En este punto, si podría verse el despertar de la consciencia ciudadana, pero es un factor que hasta el momento es negado plenamente por los hechos.
La gente no ha tenido ni idea de porque ha votado excepto por la apariencia de las reformas planteadas y por el hecho de oponerse al actual congreso, situación más o menos positiva, pero me llama la atención que este desprecio por los políticos tradicionales que se ven casi completamente hundidos, al mismo tiempo, haga que Vizcarra, que es parte de esa clase, con una amplia experiencia dentro de ella, sea considerado un freno para los efectos nocivos que esta clase política ha tenido respecto del país. Su política laboral, por ejemplo, deja mucho que desear y si la población tuviese mayor comprensión de estos hechos no hubiera votado mansamente por las indicaciones torcidas que propuso el gobierno.
El mayor problema, sin embargo, no es el aval popular de Vizcarra, sino que este no tiene un norte ni una meta ni nada que demuestre que tiene condiciones para ejercer el gobierno. Esta circunstancia se agudizará en breve en tanto no solucione los vacíos de su gabinete de ministros (Trabajo y Cultura), la inoperancia de casi todos los ministerios y, por supuesto, el estorbo permanente que personifica su actual premier.
No es la voluntad popular la que se ha impuesto en ese referéndum sino la necesidad popular de ser “bien” dirigida. Obviamente, la orientación de Vizcarra no es la más positiva para el país.
Percy Vilchez Salvatierra.
10 de diciembre de 2018.
Post Scriptum.
1.
En el fondo, no hay mucho que problematizar sobre el alcance de los resultados del referéndum. El hundimiento del fujimorismo ya estaba consumado al momento del sufragio, por lo tanto, no se le puede atribuir a estos resultados ser otra cosa que una guirnalda fúnebre agregada al velorio de este “partido” político que, sin embargo, podría actualizarse si sigue una vía distinta a la de los Fujimori de sangre. Esta vía podría iniciarla Salaverry y eso constituiría otra clase de perjuicio para el país, acaso más grave puesto que este tipo sabe conducirse en los meollos irrespirables de la política criolla con mucho más tino que los “herederos” del sátrapa actualmente gozoso de pasar sus días en una clínica y no en la prisión que le corresponde.
2.
La gente que cree que la población ha tomado consciencia de la realidad y se ha manifestado con la intención de cambiarla inciden en un error gravísimo. Por supuesto, hay gente que está indignada con todo lo que ha pasado, ya que se ha llegado a un nivel tal que ya no puede ser alcahueteado como hasta hace poco. También, hubo mucha gente que ha llegado a votar tan solo para no pagar la multa como siempre.
Este escenario no permite justificar expectativas de reorientación popular por cuenta propia ya que eso pertenece más al ámbito del deseo que al de la realidad y debemos recordar que la realidad y los deseos se confunden solo en la ficción y, generalmente, para desgracia de los protagonistas
3.
Lo más resaltante de la ida a las urnas del nueve de diciembre de 2018 no ha sido la capacidad del pueblo por generar una consciencia propia sino el hecho de saber que la población está muy bien dispuesto al hecho de ser encaminada por cualquiera, en este caso, por Vizcarra.
El problema mayor tras esta constatación final es hallar un direccionamiento positivo y fecundo para el bienestar de la mayoría y no solo de los privilegiados de siempre. En este sentido, la flexibilización laboral ultra complaciente con el empresariado por parte del gobierno vizcarrista llegó a tal extremo que su último Ministro de Trabajo, Christian Sánchez, renunció en los días previos al referéndum. Por lo tanto, aun en este punto, queda ene videncia que Vizcarra no es idóneo para el cargo que ejerce casi de casualidad. ¡Caveat emptor!