Punto de Encuentro

La película de Hugo Blanco y el verdadero Hugo Blanco

¿Quien es Hugo Blanco? En los últimos días esta es una pregunta que ha sido puesta en el centro del debate nacional por la polémica generada en torno a una película peruana que ganó un concurso del Ministerio de Cultura en la que se evocaba y engrandecia la figura del sanguinario Hugo Blanco. En esta columna, sin embargo, no se va a analizar la pelicula en cuestion, sino el personaje. El objetivo de esto es depejar la misitica misteriosa que se esta construyendo en torna a la figura de un asesino. Asi, se va a analizar la vida y obra de Hugo Blanco para desromantizar la imagen del guerrillero revolucionario, exponiendo al hombre sádico que lidero y ejecuto el asesinato de policías a sangre fría. Es harto conocida la cita de las guerrillas en el Peru y su represion, que describe el asesinato del oficial de policia Hernan Briceño que hizo famoso a Blanco, la que me tomo la libertad de transcribir.

“Una barreta la perforó el cráneo. El cuadro era desgarrador: Hugo Blanco se quedó sosteniendo la barreta con la sonrisa del sádico que goza con el dolor y la muerte, mientras sobre la cara del guardia Briceño, se desparramaban los sesos, que le salían por el ojo izquierdo, la nariz y los oídos. El último hálito de su vida se apagó en medio de un charco de sangre, ante el asombro de los campesino que enmudecieron y se quedaron atónitos al ver el hecho macabro, propio de los hombres que tienen manchadas las manos y la mente con el tinte rojo del comunismo" extracto del libro publicado en 1966 por el primer gobierno democrático del Perú: Fernando Belaunde”

Hugo Blanco es un dirigente indigena y campesino que se hizo conocido por su participación en las guerrillas subversivas de los años 60. Sin embargo, Blanco recorrió un trayecto menos conocido antes de saltar a la vida pública. En el año 1954 viajó a Argentina, con el pretexto de estudiar agronomía. Sin embargo, en lugar de dedicarse a los estudios, Blanco no tardó en integrarse al movimiento troskitsta que estaba en boga en el vecino país. Consiguió un trabajo en un frigorífico y se sindicalizo. Allí, se involucró en las revueltas peronistas que surgieron contra el golpe de estado liderado por los militares en la sonada revolución libertadora.

A su regreso al Peru, en Lima se unió al Partido Obrero Revolucionario. Sin embargo, por sus características violentistas y agitadoras fue rápidamente puesto en observación de las fuerzas del orden. Ante ello, Blanco se replegó a su natal Cusco. Una vez ahí, como dirigente del gremio de canillitas, se adscribe a la Federación Departamental de Trabajadores.

Sin embargo, sus compañeros de gremio no eran suficientemente revolucionarios en los ojos de Blanco. No enganchaban con sus ideas violentistas, ni respaldaban a Blanco con sus vidas, como éste esperaba. Por ello, no tardó en deslindar de este gremio para integrarse a la Federación Provincial de Campesinos de la Convención y Lares. Esta federación era conocida por su rebeldía y actitud confrontativa. Ahi, Blanco encontro eco a sus ideas violentistas.

Hasta acá, vemos el recorrido de una persona inconforme con la situación en la que vivía, pero que cuyas motivaciones trascendieron a la justicia social que predicaba. Hugo Blanco no encontró en la violencia un medio para los fines sociales que predicaba, sino un fin para satisfacer el torcido sentido de justicia que había desarrollado.

En este punto, corresponde hacer una aclaración. Quien escribe estas líneas no rechaza la verdad de la situación de abusos y vulneraciones aberrantes que imperaba en las haciendas, tomando provecho indebido del campesinado en aquella época. Muchas veces a través de humillaciones y violencia. Otras, siendo tratados sin igualdad ante la ley, sin reconocimiento de su condición humana inclusive.

Sin embargo, como se sigue de lo narrado, Hugo Blanco tenia una motivacion revanchista antes que reivindicacionista. Esto va a quedar de manifiesto durante las guerrillas de 1962, en las que tomó partido como líder de una columna guerrillera denominada Remigio Huaman. Durante estas revueltas, Blanco asesino y ordenó asesinar a miembros del cuerpo policial. Su fama de hombre de armas era tan conocida entre los gremios y sindicatos agrarios que le delegaron la organización del frente violentista de la revolución agraria que estaba tratando de instaurar. Recordemos, sin embargo, que dicha revolución estaba orientada hacia el ejercicio de huelga agraria, que implicaba dejar de trabajar las tierras del hacendado, para trabajar las que le correspondian al campesinado. Es decir, el extremo violentista respondía a motivaciones políticas y agitación internacional, campo predilecto de Blanco.

Como colofón de estas reflexiones quiero recalcar la importancia de no hacer apología a la violencia. Esto no pretende ser una censura a la película sobre Blanco. El arte es libre y debe serlo siempre, por lo que no puedo esperar para verla y comentar al respecto de lo que ahi se muestre. Lo que planteo es que evidencia una irresponsabilidad supina por parte de la productora enaltecer medios violentos, glorificando el derramamiento de sangre de las fuerzas policiales. Revisar la historia peruana puede ser muy doloroso. Sin embargo, esta está plagada de ejemplos de hombres que lucharon valientemente por lo que les parecía justo sin derramar sangre de manera sádica.

Si el objetivo de la película era alumbrar una luz sobre un pasado que no debe ser olvidado, la figura de Hugo Blanco no representa de modo adecuado la verdad de ese pasado, deslegitimando las luchas campesinas a traves de embarrar en sangre innecesariamente las páginas de su lucha.

 

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