Pedro Cateriano, viejo político, nos ha puesto en una tonta crisis que ya estamos a punto de superar.
Todos los Presidentes de los Consejos de Ministros conversan con los Presidentes del Congreso, siempre; más aún antes de pedir el voto de confianza o la investidura.
Manuel Merino de Lama, (que fue el único que ayudó a Tacna el año 2,004 que hubo friaje, y organizó en Tumbes una teletón) actual Presidente del Congreso, se reunió con Cateriano en el Parlamento.
¿Qué conversaron?
Cateriano le preguntó cómo veía a las bancadas, como estaba el temperamento, si le iban a dar el voto de confianza o no, es decir lo más lógico del mundo; y Merino le dijo hay tres bancadas que están reacias a darte el voto porque no están de acuerdo con las políticas de dichas carteras en tales temas y punto.
Cateriano lo que debió hacer es acercar su discurso a lo que querían las bancadas, aún en la práctica no cumpliera todo lo prometido, pero hizo lo contrario; los trato de ignorantes y tuvo un discurso agresivo. Lo peor de todo es que cuando fue censurado salió a decir que Merino lo había chantajeado pidiéndole la cabeza de tres Ministros, Vizcarra pisó el palito y cargó contra Merino y el Congreso, porque eso le da puntos en la encuesta.
Merino salió y dijo lo que tenía que decir, golpeando a Cateriano y al propio Presidente.
Finalmente Cateriano dice ahora, que hubo un error, que nunca lo chantajearon, que fue un mal entendido y hay que sumar esfuerzos en favor de la unidad. Es decir ha reconocido ser un perfecto inepto.
Cuando fue nombrado Premier, muchos sabíamos lo que iba a pasar, es decir no iba a tener “luz verde” del Congreso.