¿Sustituyendo importaciones?

Hacia finales de la década de los 50 el Perú abandona el modelo liberal clásico o primario exportador y aprueba la ley 13270 o de promoción industrial (1959), de esta manera se acepta la propuesta del Estado desarrollista de la CEPAL y su modelo de desarrollo llamado de “industrialización por sustitución de importaciones” (ISI).
El ISI consiste en que los productores locales fabriquen bienes con la materia prima local y los exporten y para ello se utilizan medidas fiscales (incentivos crediticios, exoneraciones, menores impuestos) y protección comercial (incremento de aranceles o topes a las importaciones). Es decir, industrializar para exportar más e importar menos.
Sin embargo, esta aventura modernizadora de la economía peruana fue abandonada durante los 90, luego de haber generado una enorme crisis económica y social (hiperinflación, terrorismo y recesión), producto de los déficit generados por las empresas públicas, crecimiento de la deuda externa para cubrir recurrentes crisis de balanza comercial y pérdida de competitividad del sector industrial por el tipo de cambio intervenido por el Estado.
La aplicación del modelo ISI no significó un éxito y las estadísticas muestran que las importaciones no variaron significativamente pasaron del 70.9% en el año 1960 y en el año 1990 representaron el 75.9% y las exportaciones tradicionales pasaron del 84.2% en el año 1961, a ser el 68.1% en el año 1990 (Jiménez 1999). Asimismo la participación del sector industrial en el PBI pasó del 17.4% en 1960 al 16.2% en el año 1990.
En la opinión del profesor Jiménez: “La aplicación del consenso industrialista cepalino en el Perú desde la década de los cincuenta fue espuria”, es decir falsa e ilegítima.
En resumen, las políticas proteccionistas y de subsidios masivos llevaron a la crisis de gobernabilidad de los años ochenta. ¿El peruano sensato querrá repetir políticas perversas para los pobres del país?.


José Llacsahuache 02/05/2021

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