Con más de dos semanas transcurridas, de la primera vuelta presidencial de las Elecciones Generales del 12 de abril, y casi al 97% de actas contabilizadas, solo Keiko Fujimori con 17,07% de los votos válidos, es la única candidata segura en la segunda vuelta presidencial del próximo 14 de junio. Roberto Sánchez con 12,03% y Rafael López Aliaga con 11,89% siguen disputándose su pase a la segunda vuelta, con apenas 0,14% de diferencia a favor de Sánchez, lo cual podría revertirse o confirmarse en los próximos días por la ONPE y el JNE. Pero al margen de quien termine acompañando a Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, evaluaremos y analizaremos los pisos porcentuales (el porcentaje mínimo a partir del cual parte un candidato para una segunda vuelta) que cada uno de los 3 candidatos ha obtenido en esta primera vuelta, y los compararemos con los resultados alcanzados en la primera vuelta de 2021.
Keiko Fujimori obtuvo 13,40% en la primera vuelta de 2021 y este 2026, ella ha alcanzado un 17,07%, es decir, su piso se ha incrementado en 3,67 puntos respecto al 2021. En cuanto a Rafael López Aliaga, él obtuvo 11,75% en 2021 y este 2026, ha alcanzado un 11,89%, manteniéndose prácticamente con el mismo piso. Por otro lado, a Roberto Sánchez, quien ha obtenido 12,03%, debemos compararlo con los resultados de la primera vuelta de 2021 que alcanzaron, tanto Pedro Castillo (18,92%) como Verónika Mendoza (7,86%), quien era la candidata presidencial de Juntos por el Perú. Respecto al resultado de Pedro Castillo, Roberto Sánchez como representante de la izquierda radical / antisistema, ha disminuido su piso en 6,89 puntos (de 18,92% en 2021 a 12,03% en 2026), pero respecto al resultado de Juntos por el Perú con Verónika Mendoza, su piso actual ha aumentado en 4,17 puntos (de 7,86% en 2021 a 12,03% en 2026).
El 16,7% de votos blancos / nulos en la primera vuelta presidencial (resultados de la ONPE), es muy similar al 17% de blancos / viciados de la encuesta de IPSOS del 26 de abril en Peru21, en una hipotética segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en la que ambos obtienen 38% de intención de voto. En cambio, en una hipotética segunda vuelta entre Keiko Fujimori (31%) y Rafael López Aliaga (34%), el porcentaje de blancos / viciados se incrementa a 27%, porcentaje casi igual al 30% que representa el electorado radical y antisistema. Podemos concluir preliminarmente que, a mayor polarización política e ideológica entre dos candidatos en una segunda vuelta, como Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, disminuye el “me da igual quien gane” y se prioriza el voto en contra del candidato que genera más rechazo y resistencia.