Pandemia, política, economía

Por Roberto Rendón Vásquez

El COVID-19 encontró desprevención en los servicios de salud afectando a las personas y repercutiendo en centros laborales originando la masiva desocupación; por otro lado el resultado electoral está influyendo negativamente en la economía nacional. Resultado: el incremento de la pobreza.

Hay fuga de capitales, temor en los inversionistas, elevación en los precios de productos de primera necesidad, menor consumo y consecuentemente disminuirá la producción de bienes y servicios sobreviniendo la especulación y la devaluación monetaria. Se incrementará la desocupación. Son hechos concretos aun antes que asuma el nuevo gobernante.

Entre otras, las propuestas del candidato electo presidente son la creación de una "Economía popular con mercados"; que el Estado regule el mercado y que sea descentralizado, redistribuidor de riqueza y nacionalizador; revisión de contratos estatales que se renegociarán o anularán; invertir la proporción del reparto de utilidades en 20% para la transnacional y 80% a favor del Estado. La nacionalización de empresas de los sectores mineros, gasíferos, petroleros, hidroenergéticos, comunicaciones; revisión de los tratados de libre comercio (TLC) y otros convenios internacionales; la recuperación de tierras agrícolas de proyectos de irrigación concesionadas al capital extranjero. Una nueva Constitución Política. Esto ha generado la incertidumbre; la pobreza se incrementará.

Ante el temor generado, debe señalarse al nuevo gobernante que su inicial obligación es que genere de inmediato el masivo incremento de puestos de trabajo debidamente remunerados para cuyo efecto debe atraerse inversiones foráneas y nacionales que fortalezcan los actuales centros de trabajo y se establezcan nuevos de gran envergadura con moderna tecnología para incrementar una masiva producción de bienes para cubrir el mercado nacional y fundamentalmente para la exportación con el fin de fortificar la economía nacional y mejorar condiciones de vida digna para el pueblo.

La experiencia internacional ha demostrado que determinado país en el mundo, con la más grande población y con pobreza extrema, sin renunciar a sus basamentos ideológicos y políticos nacionales, con la apertura económica ha desarrollado y fortificado su economía llegando a convertirse en una superpotencia mundial con una sólida economía donde el Estado controla el desarrollo de la nación. Allí la pobreza se ha reducido notablemente. En sus mercados la población encuentra todo lo necesario a precios racionales.

No basta pregonar para obtener votos. Hay que ser consecuente con la realidad nacional y trabajar conscientemente para fortalecer la economía nacional para extinguir la pobreza. Trabajar para convertir también al Perú en una potencia económica.

NOTICIAS MAS LEIDAS