Punto de Encuentro

El Nombre es el Hombre (II)

14 Abril, 2015

Omar Via

Convenimos, hace una semana, referirnos al uso efectivo o efectista del significado de los nombres que portan los partidos o movimientos políticos en el Perú, sobre todo de los que van oteando un lugar en la palestra estelar de la referencia ciudadana. Suponemos algo de expectativa y buen drama a este análisis.

Las últimas semanas han dado a luz nuevas denominaciones de grupos que con miras a las elecciones del año 2016 van ensayando el trueque deporte de las promesas al son de los gustos del pueblo.

Decíamos –o, mejor, los latinos decían- Nomen est omen y se referían a los nombres, que se le otorgaba a cada quien, preñados de sino, de mensaje y de sello eterno. Eres tu nombre y, por tanto, este significa algo. Valdrá más que el hombre tenga alguna significancia.

Volvamos a la realidad inmediata: quieren participar en la siguiente contienda del sufragio las denominaciones conocidas hoy como Frente Amplio, Orden, Peruanos Por el Cambio, Partido Aprista Peruano, Coalición Progresista Unión de Fuerzas de Izquierda, Movimiento Democrático Ciudadano, Fuerza Popular y Todos por el Perú. Si me olvido de alguien, no fue la intención.

Frente Amplio: Junto a otras agrupaciones no tiene reparo en advertir desde el saque que son “parte de la izquierda” o también de recalcar que “no es tan malo que la izquierda tenga varias opciones”. Nos queda claro: son de “izquierda”. La “izquierda” para muchas personas podría significar a la par que “atraso” o “poca capacidad de gestión” (con tan malos ejemplos en nuestra historia como 1968-1975, 1985-1990 o incluso 2011-2016); sin embargo, también se cola un recuerdo: la Izquierda Unida (IU) de Barrantes Lingán. Para ser sinceros la “izquierda” del Frente Amplio no es el de la IU (ni lo tendría que ser más de 35 años después) y, la verdad, tampoco es un frente tan amplio si sólo remarca ser de “izquierda”. El nombre que usó “Frejolito” Barrantes fue más sincero. ¿Qué es una izquierda desunida? No es un camino, sólo un desvío.

Orden: Novel impronta que cataloga al partido político que lidera el Dr. Ántero Flores Araoz y aunque nos dijera recientemente en entrevista amena que poco tiene que ver con algún rastro impositor, creemos que es un nombre hostil y poco comprendido por mucho del electorado. No “por mucho” de manera comprensiva. Sí se entiende lo que quiere decir, sobre todo con slogans como “lo que el Perú necesita es Orden”. Lo que no cuaja para muchos sectores sociales peruanos es aceptar alguna “orden”; ni la del mandato ni la del método del ornato. Somos una sociedad que se mantiene en ebullición; mejor mensaje es “crecer juntos”, “aprender juntos”, a simplemente dar una “orden”. La juventud tampoco comprará ese boleto. Vale decir un 30% de los votantes.

Peruanos Por el Cambio: Es de PPK. ¿Ha pretendido que las siglas de su partido sean “PPC”? ¿Le está haciendo algún favor soterrado al clásico partido del “Tucán” Bedoya Reyes, algún homenaje? ¿O se atreverá a reemplazarlo por la “K” que es letra casi patentada por la lideresa de un partido ajeno? Evaluemos: PPK tiene arraigo en muchas personas por tratarse no de un nombre, sino de siglas y porque hace que la memoria se remita a las últimas elecciones donde perdiendo, quedó muy bien como contrincante. Pero, sabemos que mucho de su carisma no se lo debe al deletreo de PPK (Pedro Pablo Kuczynski) fue más bien un rebote de dos fenómenos casi tangenciales: La juventud adherida a su programa y un cuy como monigote de campaña. Sumaron de verdad en su momento. Pero después de las declaraciones de PPK sobre la “Ley Pulpín” difícilmente tendrá el apoyo de la juventud otra vez. El cuy no será el mismo. PPK está mejor como PPK, sin más.

Partido Aprista Peruano: Así como este podría tratarse del único partido político real que se atreve a pelear contiendas electorales con su nombre original (como las municipales del 2014), este partido tiene mucho de criticable para la mentalidad de un gran porcentaje de la población. Es una denominación que corresponde a identificación con una doctrina (APRA), pero que ha tomado vida propia en la política peruana. El ser aprista es ser algo, no sólo alguien. “Aprista” podría significar lo mismo “corrupto” que “cuadro político” o “político” a secas.  Se ha ganado respeto, pero también mucho anti, mucha contra. Si algo corresponde al PAP en esta siguiente ocasión electoral es apostar porque el vocablo “aprista” signifique algo más: “Experiencia” (tanta que tiene una mala y una buena, pero la tiene mucho más que otros), “Capacidad de Gestión” (depende del mismo PAP hablar sobre las obras hechas) y ya dependerá del partido mismo si también “Juventud”. Recordemos que el PAP tiene elecciones internas este 3 de mayo próximo. Si logra dar la buena impresión de la renovación de sus filas, aun le toca resaltar otra palabra incrustada en sus siglas: “Popular”. Debe conjugar con arte no haber perdido el termómetro de la demanda social, a la vez de no sonar a demagogia. Mucho valdrá de quiénes digan las palabras. PAP sin juventud y cuadros nuevos bien preparados, será más difícil de convencer.

De Coalición Progresista Unión de Fuerzas de Izquierda (CPUFI) y del Movimiento Democrático Ciudadano (MDC) no hablaremos casi nada. De aquella por el (horrible) nombre de la agrupación y de este por el nombre del “líder” candidato que también tiene como siglas MDC (dale con el complejo de Ricardo Belmont Cassineli, dueño de RBC, ¡Mira tú!). No hay más. Lo siento. ¿Favre, dónde estás cuando se te necesita? Siomi urge de ti.

Todos Por el Perú de Julio Guzmán y Fuerza Popular de Keiko Fujimori son los partidos políticos que poseen mejor presentación antn la exposición de sus nomenclaturas. No tienden a ningún lado (en apariencia), aunque ante la fresca pregunta del conocido periodista Juan Carlos Tafur al autodenominado “outsider” Guzmán de que si este era el candidato del Grupo Interbank, se tuvo como respuesta cinco segundos de molesto silencio y luego una parca negativa. ¿Podrá seguir ocultando por mucho tiempo cómo hace este candidato para “convencer” a la prensa de que será el outsider del 2016? Al parecer mucho se irá sabiendo de él, dentro de poco. Y hace mucho, más bien (o no tan bien), se conoce a Keiko Fujimori quien transitó por muchas denominaciones anteriores para llegar a la actual y, al parecer, permanente Fuerza Popular.

La pensaron bien. “Todos Por el Perú” y “Fuerza Social” utilizan palabras integradoras, de empuje. El año 85 fue el slogan del APRA (Alianza POPULAR …) “Mi compromiso con TODOS los PERUANOS) la que coronó al partido ganador. Si por uso cuantitativo de términos correctos nos basáramos, Julio Guzmán iría teniendo ventaja. Pero la política es más. Es también actores; quién cargará con el nombre.

Lo que no tienen  estos últimos actores es un pasado político. En el caso de Guzmán, simplemente no lo tiene; y en el caso de Keiko, lo tiene prestado (todavía) y sería mejor no tenerlo. Aun así, las encuestas (elixir más de los medios de información más que de los mismos encuestados) arrojan que más del 30% de la población votaría por FP.

Advertidos están entonces. La principal adversaria de todos usó correctamente las palabras. Todos las otras agrupaciones deben empezar por revalorar cada palabra en uso, cada letra de su nombre. No ha cambiarlas; a revalorarlas. Si una ventaja mantienen estos contra Keiko es que, posiblemente, en su caso el nombre no hace al hombre (mujer, mejor dicho), sino siguea haciendo aparecer la sombra dantesca y dictatorial del Fujimori padre,  cargando una condena que va enquistada en su propio apellido y que a diferencia de la condena paterna de 35 años, ella podría llevarlos toda la vida.

NOTICIAS MAS LEIDAS