Inés Melchor y Willy Canchanya, no serán los jóvenes populares que nuestra sociedad está acostumbrada a ver en estos últimos años o lo que la televisión usualmente nos presenta en lo realities, no, definitivamente no. Ellos sí son verdaderos guerreros y combatientes del deporte peruano.
A sus 28 años, Inés Melchor ha traído más alegrías y logros al deporte peruano que quizás otras disciplinas como el fútbol (que por cierto tiene más acogida que el atletismo) no lo ha logrado. Sí, así somos de masoquistas. Melchor, quién proviene de un distrito llamado Acobambilla en Huancavelica, es una joven promesa que dejó en alto el nombre del Perú en varias ocasiones, las mismas en que se le debió dar un reconocimiento: así como se haría si Perú ganara un partido de fútbol.
Desde el 2000, Melchor es ganadora de medallas de plata, bronce y oro en Panamericanos, Sudamericanos y Juegos bolivarianos, y está de más decir que en todo concurso deportivo supo demostrar ante sus rivales su calidad competitiva. Este último fin de semana nuevamente Melchor brilló, esta vez en el país del sur, donde ganó el maratón de 42 kilómetros de Santiago de Chile. Logró el mejor tiempo en la historia de este torneo, en la división femenina, con 2 horas, 28 minutos y 18 segundos. ¿Díganme si ella no es una guerrera?
Otro ejemplo. Quebró el récord nacional después de 30 años: sí, 30 años para que nuestro país sea el ganador en 5 mil metros planos, ¿quién es el triunfador? Willy Canchanya. Huancaíno que le puso corazón y vida al atletismo, logrando superar a calificados participantes de Colombia y Chile.
Más logros. Si para jóvenes como los mencionados es difícil obtener un triunfo, imagínese qué trabajo y esfuerzo significan los logros que obtienen los chicos que participan en las Olimpiadas Especiales. Sí, personas con habilidades diferentes, que les cuesta un poco más salir adelante; sin embargo son ellos los grandes ganadores que consiguen satisfacciones para el país que los vio nacer.
Son hombres, mujeres y también jóvenes con habilidades diferentes que actualmente no gozan de la vitrina mediática, con la que sí cuentan otros personajes que no contribuyen ni a la cultura, ni a la educación y mucho menos al deporte. Mientras tanto, Inés Melchor, Willy Canchanya u otro niño especial luchan con ahínco para que el Perú sea reconocido mundialmente, y paradójicamente son ellos los menos aplaudidos por nosotros. No dejemos que los escándalos, romances armados y reailities, que no contribuyen al desarrollo, ganen este partido de verdaderos esfuerzos.
@pameladiazh