Michael García Coronel
Abogado experto en temas de
criminalidad organizada
En una de las últimas reuniones del CONASEC se dispuso la creación de la Unidad de Flagrancia, cuyo piloto se dio inicio el 01 de julio del 2022 en el Distrito Judicial de La Libertad, exactamente en el distrito de El Porvenir. Desde aquella fecha a la actualidad se crearon más de una Unidad de Flagrancia a nivel nacional; por ejemplo, en la Corte Superior de Justicia de Lima, Corte Superior de Justicia de Lima Este, próximamente en la Corte Superior de Justicia del Callao, etc. Por ese motivo, dichas Cortes Superiores vienen realizando una serie de gestiones para la instalación y el funcionamiento apropiado de estas Unidades de Flagrancia.
Según Resolución Administrativa Nª000093-2022-CE-PJ de fecha 21 de marzo del 2022, se indica que el Poder Judicial asume el liderazgo de dicho proyecto mediante acuerdo arribado en el pleno de la Comisión Especial de Implementación del Código Procesal Penal.
El Protocolo de Actuación Interinstitucional, considera que se entiende por Unidad de Flagrancia: Sede Judicial Especializada del Sistema de Justicia Penal integrada por el poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Defensa Pública) y la Policía Nacional del Perú, encargados del conocimiento de los casos de delitos flagrantes tramitados como procesos especiales inmediatos.
Uno de los problemas que se advierte con frecuencia dentro del Sistema de Justicia Penal, no solo es la mora en los procesos penales, también son las frecuentes fricciones que existen entre los operadores de justicia, por eso resulta cotidiano escuchar el cruce de justificaciones por parte de la Fiscalía o el Poder Judicial cuando algunos de ellos disponen la libertad de una serie de delincuentes intervenidos por el personal policial. Situación que obliga a la PNP, en duplicar esfuerzos para la búsqueda y recaptura, esperando que estos delincuentes no realicen otro acto criminal, que algunas veces son mas gravosos que el anterior. De la misma manera, también se ha logrado conocer fricciones entre el Ministerio Público y la Policía Nacional. Por esa razón, entre otras se vio la necesidad de crear la Unidad de Flagrancia, para que en una misma sede los operadores de justicia puedan realizar un trabajo en conjunto manteniendo su independencia y autonomía, para sancionar prontamente a los delincuentes capturados en flagrancia delictiva.
Actualmente uno de los delitos que causa zozobra y pánico a la sociedad, son los delitos patrimoniales, entre ellos se encuentran los delitos de robo, hurto, receptación, extorsión y otros. Ante estos hechos delictivos, uno de los operadores de justicia con mayor participación en el esclarecimiento de los hechos, es el Ministerio Público, quien debe tener a su alcance; las herramientas tecnológicas, infraestructura, recursos humanos, logística y otras necesidades, que le permita construir una correcta investigación e ingresar a un proceso penal a fin de lograr la sanción penal contra el delincuente. Trabajo que es coadyuvado por la Policía Nacional, quien frecuentemente resulta ser el primer operador en acudir ante los hechos delictivos, por ese motivo su intervención en la investigación preliminar resulta ser determinante para el proceso penal. Por otro lado, la presencia del Poder Judicial se efectiviza con el desarrollo de las audiencias y la expedición de sus decisiones, como resultado de los requerimientos o las solicitudes de los sujetos procesales. Ante dicho escenario, cabe una pregunta, ¿resulta idóneo que el Poder Judicial lidere las Unidades de Flagrancia?, o tal liderazgo debe trasladarse al Ministerio Público, como también a la Policía Nacional. Considero que dicho liderazgo debe recaer sobre aquel operador que requiere todo el abanico de herramientas, infraestructura y logística para una idónea investigación y prosecución del proceso, mas aun cuando la dinámica de su investigación se desenvuelve dentro de un plazo determinado; en ese sentido, considero que el Ministerio Público, es el llamado a liderar la Unidades de Flagrancia y sea el encargado de convocar como aliados a todas aquellas instituciones que van favorecer a sus investigaciones, como el RENIEC; SUNARP, SUCAMEC, SBS, BANCO DE LA NACION, Empresas Telefónicas, GEOLOCALIZACION, LABORATORIOS para las distintas pericias, etc.
En la fecha, se ha inaugurado mas una de Unidad de Flagrancia en Lima y próximamente será en el Callao; posterior a estas inauguraciones, queda la duda si realmente la Unidad de Flagrancia en la forma como se encuentra diseñada funcionara de manera idónea para la lucha contra la delincuencia común o simplemente se trata de un ambiente donde lo único que resalta es el aviso o cartel de UNIDAD DE FLAGRANCIA, con ausencia de laboratorio, peritos, pesquisas, equipo de fiscales, defensa pública tanto para investigados y agraviados, área de entrevistas, equipos de comunicaciones, vehículos para las constataciones, notificaciones y otros. La Unidad de Flagrancia, no es únicamente la presencia de salas de audiencia, creación de juzgados o se adicione funciones a otros juzgados, porque no todos los casos de flagrancia delictiva arriban a un proceso penal, es muy probable que esto culmine con un principio o criterio de oportunidad; por tanto, si a un año del piloto no ha sido posible constituir realmente una UNIDAD DE FLAGRANCIA debidamente equipada que este a disposición de los operadores de justicia, del investigado, de las víctimas/agraviados y de la ciudadanía las 24 horas del día, entonces no resulta prudente seguir inaugurándose cuando estas no van funcionar en su real contexto y debidamente equipada, debe esperar previamente la asignación presupuestaria por el gobierno central, así como reevaluar si el conductor o el líder de estas unidades debe mantenerse en el Poder Judicial o debe trasladar tal responsabilidad al operador de justicia que requiere la colaboración y el apoyo de otras instituciones y herramientas para sus investigaciones, cuya intervención no solo se da durante la investigación, se extiende durante todo el proceso penal y su ejecución.
El éxito de la Unidad de Flagrancia, no es el número de cuantas Unidades se vayan inaugurando durante el año, no se trata de colocar únicamente la placa de inauguración, no se trata de poner carteles o avisos publicitarios sobre la existencia de una Unidad de Flagrancia. Lo que realmente se pretende es el funcionamiento idóneo donde los tres operadores de justicia realicen un trabajo coordinado, además del Ministerio de Justicia y DD.HH., obviamente manteniendo su autonomía e independencia y brinden una respuesta justa y pronta, a la víctima, agraviado, así como al propio investigado, cuyos efectos se verán replicados favorablemente en la sociedad.