Punto de Encuentro

El shock electoral

3 Mayo, 2015

Siempre debemos ser optimistas; a pesar, de los desaciertos que se han cometido en materia económica, social y política en los últimos cuatro años de Gobierno, lo cual se ha traducido en desaceleración económica, reducción del empleo y una clase media endeudada por crédito-dependencia. En efecto, los agentes políticos y poderes fácticos que han intervenido en la toma de estas medidas, poco reivindicables por el corto margen temporal que queda para enmendarlas, deben hacer un mea culpa y allanar el camino al próximo Gobierno cuya labor es recuperar gobernabilidad y gobernanza en base a la evidencia empírica de resultados productivos.

Este último año de Gobierno no sólo es transcendental para evitar confrontaciones innecesarias que reduzcan el debate electoral a puyas cicateras  sino también para garantizar la inutilización de los recursos del Estado en favor de candidaturas afines a quienes detentan el poder.

En este contexto, una campaña electoral previa a la inscripción oficial de candidaturas no tiene por qué tener obstáculos para un alturado intercambio de ideas si se desarrolla en un clima de concertación entre el Ejecutivo y el Legislativo, no estamos afirmando que el Gobierno debe ser complaciente sino diligente y prudente frente a un parlamento que puede vetar sin ser disuelto; sobre todo, si ya no tiene la representación parlamentaria que cuando inició su mandato.

Una campaña electoral siempre constituye una oportunidad para que la clase política del país se muestre distinta a la población, para que los candidatos le quiten al ciudadano la impresión de sed de poder y ambición personal que tiene con respecto a su postulación para ejercer el cargo público que pretende.

En ese orden de ideas, los Partidos que se han abierto a la ciudadanía, que han mostrado una real apertura a la participación del elemento joven,  son los que van a ingresar con un impacto electoral acorde con la demanda ciudadana; por lo mismo que, renueva su dirigencia y transmite un mensaje de alternancia que la misma población criticaba de inamovible.

Consideramos que la energía de la juventud junto al accionar reflexivo de la experiencia forman una fuerza tendiente a promover un debate propositivo capaz de crear un ambiente menos trivial y más constructivo, circunstancia vital que debe existir para que hagamos una mutuo crítica sobre la calidad de nuestro sistema democrático que se refleja en los candidatos y las organizaciones que los postulan.

NOTICIAS MAS LEIDAS