Por Roberto Rendón Vásquez.
Los electos este año (2026) para el Congreso (Senadores y Diputados) y la Presidencia del país tienen el deber y obligación política y social de entender y trabajar para que el Perú tenga una economía suficiente para financiar, sin excepción, los servicios públicos y reducir la informalidad laboral y extinguir la pobreza. No hacerlo causará inestabilidad hasta crisis políticas. Debe comprenderse que una política económica estable en el país regula y fomenta el crecimiento sostenido. Consideren que una sólida economía nacional determina que hay recursos para solventar los servicios públicos y mejorar la infraestructura del país con lo que se determinará la estabilidad política y social y el bienestar de los peruanos e impulsará el crecimiento económico de la Nación.
Los electos van a encontrar que, pese a los significativos e inocultables problemas nacionales que agobian a los peruanos, el Banco Central de Reserva informó que al mes de abril las reservas superaron la barrera de los 100 mil millones de dólares y con el trabajo elocuente de BCR al 20 de abril las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Perú superaron en más de US$ 100,800 millones, posicionando al país con una de las mayores fortalezas financieras de la región, equivalente a aproximadamente el 28 y 29% de su Producto Bruto Interno (PBI). Son recursos que permiten enfrentar shocks externos y contribuyen a la estabilidad de sol frente al dólar. Fijémonos que nuestra moneda se ha mantenido como la más estable en lo que va de este siglo, lo que obedece a su menor inflación y fortaleza macroeconómica.
El Banco Central de Reserva del Perú informa que las RIN contribuyen a la estabilidad económica y financiera del país, en la medida que garantizan la disponibilidad de divisas para situaciones extraordinarias, que podrían darse por choques externos que se manifiesten en un eventual retiro significativo de depósitos en moneda extranjera y una posterior fuga de capitales del sistema financiero peruano”. Una adecuada disponibilidad de divisas contribuye a la reducción del riesgo país y mejora de los calificativos crediticios del Perú. Por ello empresarios nacionales pueden acceder a créditos en el extranjero en mejores condiciones.
¡Esto van a encontrar los “nuevos” congresistas (ahora senadores y diputados) y el Presidente electo en la segunda vuelta electoral y sus nombrados y/o designados ministros y funcionarios públicos!
Una economía nacional fortalecida repercute positivamente en el bienestar de la población, su calidad y condiciones de vida. Además, genera empleos y mejora los servicios públicos y la infraestructura del país, así como el desarrollo empresarial, y repercute en las relaciones internacionales.
Una actividad económica importante para fortalecer la economía nacional son las exportaciones de productos.
Menester destacar que el Perú cuenta con naturales riquezas: minería, pesca, productos agrícolas, textiles, etc. Son importantes para la economía peruana, generan ingresos y son una fuente principal de captación de divisas para nuestro crecimiento económico nacional. Son importantes actividades empresariales que requieren inversiones de capitales nacionales y extranjeros para la extracción de nuestras riquezas en minerales, pesca, producción agrícola, etc., que requieren cada vez más trabajadores debidamente remunerados. Por ende, es una fuente de puestos de trabajo en diferentes especialidades. Sus trabajadores, para el sostenimiento familiar, requieren adquirir alimentos, vestuario, habitación, etc., con lo que producen movimientos económicos en otras actividades que, a su vez, para producir, necesitan trabajadores. En suma, se va extinguiendo la informalidad y la pobreza.
¡Será importante captar nuevas inversiones para robustecer la economía de las personas y del país!
Para la captación de empresarios que inviertan capitales en la exploración y explotación de nuestras riquezas nacionales, es ineludible que haya estabilidad política tanto en los Poderes estatales como en la sociedad y que se garantice a los empresarios que respetarán sus inversiones, bienes de producción e inmuebles, así como los lugares en que realicen sus actividades extractivas y/o de producción. Obviamente los inversionistas deben tener confianza que en el Perú se respeten sus inversiones y actividades productivas.
Los políticos electos para gobernar a partir del 28/07/2026 deben tener conciencia para trabajar en unidad, inteligencia, cordura, responsabilidad y honestidad para resolver los problemas que afrontan las poblaciones. Ello no significa que “renuncien” a sus convicciones doctrinarias, políticas, sociales o “intelectuales”. Su meta es que al término de su mandato el Perú sea una Nación con sólida economía, desarrollado en todos los aspectos políticos, sociales, culturales, morales y sin pobres.