Es cierto lo que dicen, el fútbol es una pasión, tal vez la más dolorosa, tramposa hasta la más letal que cualquier hincha enamorado de su equipo pueda vivir. Pero, no todo es fútbol lo que se vive en la Copa América 2015 en Chile.
En la trasmisión de los partidos, es notorio el vacío de aquel sector ubicado en la Salida 8 del Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos de Santiago de Chile, que a simple vista llama la atención del espectador por el estado de las butacas de madera desgastas, la pintura descascarada y una imagen a blanco y negro que deja a más de uno suspendido en el tiempo y por medios de flashback viene a nuestra mente el primer centro de detención y tortura en la época del Gobierno Militar de Augusto Pinochet.
No solo son historias, relatos, recuerdos por las víctimas de la Dictadura quienes recuerdan la oscura época chilena, sino son los 185m2 de pasado que se hace presente en el Nacional de Chile, que retumba en la memoria de las personas y es inevitable negarlo entre los gritos y cantos de alientos de los hinchas en el recinto deportivo.
La iniciativa de la sociedad civil como del Estado en la necesidad de memorializar materialmente las violaciones de derechos humanos, desapariciones civiles, detenciones arbitrarias, torturas, fusilamientos extrajudiciales, violaciones sexuales, que conllevan al simbolismo de la “presencia de la ausencia”, que por muchos años estuvo en silencio por el miedo y terror implantado por el abuso de poder por los simpatizantes del Gobierno Militar.
Recordemos que Chile no es el único país de Latinoamérica en los que se produjeron fuertes golpes de Estado - Dictaduras Militares. Estos gobiernos de facto son parte de nuestra historia, pudiendo ser considerados para muchos como un punto de partida que permitió a muchos países su crecimiento y desarrollo económico.
En esta Copa América 2015 no solo nuestra selección peruana sino cada selección guardan la esperanza de conseguir el título de Campeón en este torneo, y Chile hace memoria y frente de su pasado ante miles de espectadores que "un pueblo sin recuerdo, es un pueblo sin futuro".