Punto de Encuentro

“Los ¿Ministros?”

Los ministros son servidores públicos con altas responsabilidades en la siempre complicada tarea de ser parte del equipo que dirige el país a través del Poder Ejecutivo. Una de sus delicadas tareas es por ejemplo refrendar las decisiones del Presidente de la República.

Pueden tener diferentes profesiones y/o actividades previas, así como ser miembros de algunos de los partidos de la escena política nacional, pero cuando juramentan al cargo se deben exclusivamente a éste a tiempo completo.

Lo dicho no significa que renuncien a su filiación política, pero lo que deben evitar es tener actividad política partidaria, al ser, repito, servidores públicos; que cobran sueldo y tienen gastos de representación, seguridad, etc. Están entonces para servir a los ciudadanos y no atacarlos ni faltarles el respeto.

Lamentablemente algunos parecen “vendedores de odio”, generadores de contradicciones y enfrentamientos.

Para la discusión política clara y a veces dura está el Parlamento, más no la función ministerial, de ninguna manera.

Este tipo, de incomprensible comportamiento, ha contribuido a una peligrosa situación de enfrentamiento que podría poner en riesgo la democracia, aquella que aún la estamos construyendo paso a paso; recordemos que sólo tenemos solamente 14 años de continuidad del sistema. Lo delicado es que se percibe que el “petardo” al sistema lo está ejecutando el propio gobierno.

Perú: el país de la “persecuta”, tu me persigues, yo te persigo y el gobernar pasa a segundo plano. Una regla lamentable que debe llegar a su fin. 

El país ha venido logrando un interesante desarrollo, que tiene que potenciarse “invirtiendo y dejando invertir” o “trabajando y dejando trabajar”; esto suena simple pero es sólido, es el camino más seguro al éxito, dejando de lado fórmulas mágicas que salen de un grupo de mentes iluminadas, que nos quieren decir que hacer y cómo hacerlo.

¡Mi querido Perú!: entre vendedores de odio e iluminados ¿ A Dónde vamos a ir?.

NOTICIAS MAS LEIDAS