Las décadas suelen denominarse con algún apelativo1, los turbulentos años veinte, los tormentosos años ochenta o la década perdida son algunos ejemplos. Para nosotros las década de los cuarenta del siglo XX deberán denominarse los multitudinarios años cuarenta. ¿Pero, porqué serían multitudinarios los años cuarenta? Para Basadre la multitud era entendida como “los otros, compuesta por campesinos, obreros, capas medias, artesanos, en otras palabras los dominados”. Las masas tan ninguneadas, pero a la vez tan temidas por las oligarquías latinoamericanas jugaron un rol central en la construcción del populismo latinoamericano y fueron protagonistas sin duda de los años cuarenta.
Revisando la historia política latinoamericana del siglo XX, resulta trascendente indagar por el llamado populismo latinoamericano, cuyos mayores exponentes fueron el justicialismo o peronismo en la Argentina, liderado por Juan Domingo Perón, el liberalismo de izquierda en Colombia, conducido por Jorge Eliecer Gaitán y por cierto el aprismo peruano de Víctor Raúl Haya de la Torre.
En una época en que no existía la televisión, ni el internet, menos aún las redes sociales, las comunicaciones políticas se limitaban a la radio y las asambleas o mítines populares, así las multitudes aparecen con nitidez en las grandes concentraciones populares o mítines políticos de los cuarenta. Cuatro fueron las manifestaciones emblemáticas de esos años, el discurso de Haya de la Torre en la Plaza San Martín de Lima en 1945, el discurso de Perón el 17 de octubre del 45 en la Plaza de Mayo sumado a las palabras de Eva Perón en 1947 y el discurso de Eliecer Gaitán del mismo año en Bogotá, llamado de la “marcha del silencio”.
Perón ejercerá el poder como presidente tres veces: del 46 al 51, luego reelecto hasta el 55 en que es derrocado y finalmente volvió al gobierno entre el 73 y el 74. Haya de la Torre nunca ejerció la presidencia, pero sin duda fue el protagonista de la política peruana del siglo XX. Eliecer Gaitán tampoco llegó al poder personalmente, pero su partido ha gobernado o cogobernado Colombia durante toda la segunda mitad del siglo XX.
Para Perón resultaba clave desarrollar la revolución social desde arriba, luego de alcanzado el poder democráticamente, aunque se ejerció desde un modelo democrático autoritario pero en alianza con los sindicatos de trabajadores obreros nucleados en la CGT. Haya de la Torre concebía el movimiento desde abajo y ejerció el poder desde el parlamento y los sindicatos; en el caso de Gaitán, el líder liberal colombiano no ejercerá el poder por haber sido asesinado en 1949, su partido Liberal pactó con el Partido Conservador una serie de veces para mantener el sistema democrático colombiano.
Perón valoró la planificación desde el GOU con los militares reformistas del 43 y luego el Plan quinquenal, Haya de la Torre promovió el Plan Máximo y el Plan Mínimo del 31, luego promovió la formación de la Secretaria de Plan de Gobierno como instancia partidaria permanente, Gaitán dirigirá el plan de izquierda liberal de los cuarenta.
Otro punto de encuentro entre estas tres importantes corrientes políticas latinoamericanas han sido sus disidencias radicales las que derivaron en movimientos armados de izquierda. Tanto el peronismo argentino, como el liberalismo colombiano y el aprismo peruano generaron corriente discrepantes a su interior que luego devinieron en movimientos guerrilleros de izquierda. Naturalmente cada uno de estos procesos con sus propios matices. El llamado peronismo armado surgió en los sesenta luego que un sector radicalizado de la clase media argentina decidiera abrazar la causa peronista en búsqueda del retorno de su líder al poder, retorno que se logró con una estrategia combinada de lucha armada y participación electoral paralela que finalmente arrinconaran a la dictadura militar de Lanusse, logrando el retorno de Perón al poder en 1973. La guerrilla montonero peronista se convertirá en movimiento disidente a mediados del tercer gobierno de Perón y sobre todo luego de su muerte el 74.
La disidencia liberal colombiana surge después del “Bogotazo” originado por el asesinato de Gaitán en 1949, contribuirá a fortalecer la violencia guerrillera liberal en Colombia que más adelante fortalecerá a las FARC; mientras que la disidencia aprista se da como cuestionamiento al apoyo del PAP al conservador gobierno de Manuel Prado en el 56, período llamado de “la convivencia política”, lo que generará el movimiento Apra Rebelde, que derivó en el Movimiento de Izquierda Revolucionario MIR que luego desarrollo las acciones guerrilleras en los años sesenta.
Finalmente, los populismos y sus disidencias fueron los grandes actores políticos del siglo XX, en contraste con la presencia oligárquica del XIX, llevando a las multitudes al protagonismo de la política latinoamericana.
1. Algunas generaciones también reciben apelativos: los novecentistas, los del centenario