Fue increíble la atmósfera social de alivio que se sintió en Lima y en el país inmediatamente después de la disolución del congreso. El tráfico era más calmo, la dependiente de la tienda te daba con agrado el pan, sonriéndote y hasta en el micro no dudo que alguien te haya cedido el asiento, por estar embarazada, por ser adulto mayor o simplemente porque le gustaba tu cara u otras partes de tu bello cuerpo, excluyendo tu billetera por supuesto. Alivio…
Salvador de Solar fue el alfil de verbo florido y profesional llegando en el momento preciso. Hizo uno de sus mejores papeles, en este caso como el del político con clase: Respetuoso educado y letal. Desde mi punto de vista Vizcarra impuso el sentido de autoridad que la mayoría de los peruanos reclamábamos hace buen tiempo.
Los decretos de urgencia para dinamizar la economía del país y las elecciones congresales en enero del 2020 son lo pasos próximos. Becerril amenaza con su reelección y la de sus compañeros en esta próxima campaña tal como si enormes cucarachas con sus caras grandes y pelo enrulado te tocaran en la puerta de tu casa prestas a devorarse tu hogar con zapatos y todo.
Este congreso que se viene nos dirá el nivel de nuestra reforma congresal y el camino que seguirá el Perú después del terremoto de Odebrecht y el descalabro político de estos últimos 3 años.
Estoy convencido de que éste alivio es el primer paso para seguir adelante. En resumen: Esperemos no entren más cucarachas en casa y el dueño de la misma gerencie junto a su equipo y a nosotros mismos el hogar que reclamamos siempre : Nuestro Perú.
Arquitecto Ecológico: Miguel Ángel Romero Maldonado