Recientemente el actual alcalde de Lima ha recibido un 38 % de desaprobación por parte de la ciudadanía. Entre las demandas esenciales de la población están el aún infernal tráfico y la delincuencia acechante. Lima es una ciudad que alberga a más de 10 millones de habitantes, ha crecido de manera horizontal, desordenada y caóticamente en los últimos 40 años, mientras muchos arquitectos e ingenieros y hasta juristas con , no dudo, buena fe, han tratado de reformular planes urbanísticos y hasta leyes que puedan controlar este crecimiento descontrolado, la ciudad continua en vía crucis.
Estoy convencido de que una de las herramientas legales muy potentes para ya comenzar a reordenar y descongestionar Lima, es la famosa “Ley de suelo”, la cual prioriza el bien común sobre el bien individual. Fuera de ser una ley comunista, esta herramienta permitiría al ejecutivo por ejemplo, hacer uso de terrenos baldíos que no tienen uso real desde hace más de 50 años. Estos terrenos puestos en servicio de la comunidad, del prójimo, de los demás, podrían ser parques, colegios, institutos, vías subterráneas etc. La diferenciación con una expropiación arbitraria seria la paga por parte del estado al dueño expropiado . Esto se denomina “El justiprecio” el cual sería un monto de dinero acorde con los precios actuales del mercado. Como diría el gran Cantinflas : “ Ahí está el detalle joven”
Esta política con sus matices correspondientes está desde hace más de 70 años implementada en la mayoría de países europeos. Recientemente he estado en Bello Horizonte Brasil, ciudad de ensueño, con una excelente planificación del ingeniero Aarão Reis entre 1894 y 1897. Grandes zonas verdes, edificios de gran talla: Planificación y leyes juntas juegan en pared y meten gol.
En España donde viví 4 años, recuerdo el 2007 cuando llegaba a mi departamento por las noches y encontraba a mi esposa que es española esperándome muy sonriente con la mesa lista para cenar. Ella en ese año, justo estaba trabajando en el sector de expropiaciones en Santander-España:
¿Y cómo te fue hoy Amorcito? _ Le preguntaba.
Muy bien mi cholito, a las personas expropiadas las note tranquilas y a algunas hasta felices, luego que terminaron su trámite.
Por supuesto en nuestro país esto ahora podría sonar raro, es un proceso, tomara un tiempo....
Ahí está el detalle joven.
Arquitecto Ecológico: Miguel Ángel Romero Maldonado.