Ha sido alto el precio que los venezolanos hemos venido pagando a muchos gobiernos de la región . Como se conoce, ha sido público y notorio que el gobierno chavista y ahora madurista ha entregado grandes sumas de dinero a gobiernos de la región.
Los venezolanos hemos observado, cómo se reparten entre socialistas del siglo XXI y sectores de la izquierda más radical latinoamericana, miles de millones de dólares y en algunos casos, adicionalmente petróleo gratis.
Hoy Venezuela se encuentra sumergida en una grave crisis económica, en la cual el sector público (educación, salud, pensionados, infraestructura) carece de fondos para operar, las reservas internacionales se han reducido en proporciones históricas, la inflación se encuentra en alza permanente y el endeudamiento interno e internacional del Estado cada día crece.
La política económica internacional venezolana ha colaborado para que líderes de izquierda radical, hoy sean Presidentes de la República, y en muchos casos ha permitido que Presidentes de izquierda se mantengan en el poder , mientras a los venezolanos, nos ha costado no solo dinero sino justicia.
Resulta insólito el silencio de los gobiernos de la región frente a un Estado autocrático, violador de derechos humanos e injusto, como el venezolano. Pero aún más insólito resulta que algunos Presidentes de la República, en sus declaraciones se manifiesten sobre los presos políticos en Venezuela, pero que cataloguen al gobierno venezolano como democrático y amigo. Al respecto, es fundamental recordar que en democracia es imposible que existan presos políticos y menos en las condiciones inhumanas en las que se encuentran los venezolanos y las venezolanas que han perdido su libertad, como resultado de la persecución política.
La democracia es un sistema político basado en la igualdad, la libertad, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos, la justicia y seguridad social, es decir , todas aquellas condiciones de las que carece el pueblo venezolano.
El costo económico que las dádivas chavistas, le han generado al pueblo venezolano resulta minúsculo, si lo comparamos con costo moral y democrático del que han sido objeto los venezolanos.
Quienes guardan silencio son cómplices de los delitos y la historia juzgará a quienes guardan silencio frente a un gobierno autoritario, no democrático y que viola los derechos humanos.