Era la mañana de 1980 y el joven estudiante de economía abrió el periódico, como siempre, en la sección que más le gustaba, la sección de economía internacional: PBI per cápita peruano por encima de Corea y Chile, leyó en las primeras líneas, no le era novedad –el PBI per cápita es el PBI real dividido entre el número de habitantes, y el PBI real es la variable termómetro de la salud económica de nuestro país, y de nuestro bienestar, pues al ser un indicador de la producción dentro de nuestras fronteras su crecimiento implica empleos e inclusión social– En fin, el estudiante de economía recordó la cita que tenía en el laboratorio en la facultad de física; dobló el periódico, lo metió en el bolsillo de su chaqueta y partió raudamente. Llegó, tal como le señalaron sobre la mesa encontró el magnífico aparato, un reloj que no estaba bajo el dominio del tiempo. Sino al contrario, el instrumento tenía el mando de ese dios de antaño. Rápidamente se lo colocó en la muñeca y pensaba a qué tiempo viajar. Entonces se dijo: me voy por todos los 60’s, quiero ver gobierno civil y gobierno militar, se transportó. Volvió a ver a Belaunde como presidente; la aparición de los grupos guerrilleros influenciados por la experiencia cubana; en el 68, el gobierno de Velazco; la intervención del Estado en las actividades productivas, y la reforma agraria en el 69; en todo ese lapso el estudiante leía el periódico que había traído consigo en su chaqueta, veía como su contenido, conforme viajaba en el tiempo, cambiaba como magia; él escribía en un costado del periódico los datos sobre el PBI real en cada año, al llegar a fines de 1969 calculó el crecimiento promedio de toda esa década y obtuvo 5.8%. No le pareció una cifra decepcionante y veía con optimismo el futuro: ¡Cómo nos irá más adelante!, así que cogió su reloj del tiempo y se trasladó por toda la década del 2000, veía en su periódico, anotaba los datos y sacó el cálculo, nuevamente 5.8% de crecimiento promedio en esta década. Pero el Perú no parecía un país que hubiese tenido un crecimiento sostenido de casi 6% desde los 60’s hasta fines del 2011, su periódico le mostraba artículos de desigualdad social, de subempleo, corrupción e informalidad, y en la sección internacional, esa que tanto le gustaba, se daba con la sorpresa que los países asiáticos eran las estrellas del mundo; dedujo entonces que los 70’s, 80’s y 90’s no habían sido los mejores y que en la década del 2000 recién se estaba igualado el ritmo de crecimiento de la década de los 60’s, esa idea le preocupaba. Para corroborar su hipótesis viajó a 1975, una vez en esa época, leyó la sección de economía y, oh fatalidad, el PBI per cápita de ese año era el mismo al que había anotado en el borde del periódico para el 2006, US$ 2 780 ¡No había existido un incremento del PBI per cápita en más de 30 años!
Totalmente deprimido, viajó hasta diciembre del 2012, quería ver el fin del mundo pronosticado por los mayas, y para darle más dolor a la escena quería leer el primer titular sobre la economía peruana segundos antes al instante en que estallase el planeta; llegó al tiempo deseado, minutos previos a la hora del fin, abrió su periódico con un pequeño temblor en las manos y leyó: “La economía de Perú creció un 6,3% en el 2012, una de las tasas más altas de América Latina y en línea con lo esperado por analistas, impulsada por sectores vinculados a la demanda interna como los de construcción y comercio”; y otro artículo decía: “Si mantenemos un crecimiento sostenido de 6.6%, en 20 años el Perú podría alcanzar una tasa de pobreza de solo el 9% de la población, cerca del 91% de los peruanos en estado de no pobreza sería posible para el año 2032”; el estudiante se sintió aliviado y con gran alegría se dijo a sí mismo: Porque no, si nos irá tan bien en el 2012 y los especialistas dicen que se debe a la demanda interna, que clase de maleficio astral podría hacer que esto no ocurra. De mi viaje concluyo que en el Perú de los errores se aprende y que las derrotas fortalecen; y con esa idea en mente decidió que ya era hora de retornar a su época. No imaginaba que más perjudicial que un maleficio astral sería la existencia de la ineptitud estatal.
@gustavogaep
*Los datos de este cuento se basan en las siguientes fuentes:
América Economía. Disponible desde internet: http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/economia-peruana-crecio-63-en-2012
Banco Mundial. Disponible desde internet: http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GNP.PCAP.CD
La economía peruana en los últimos 50 años, BCRP, junio de 2012. Disponible desde internet: http://www.cclam.org.pe/politicas.pdf