Punto de Encuentro

Pseudociencias y pseudodesarrollo

28 Septiembre, 2015

Rodrigo Beltrán

Hace poco vi en Facebook un post publicitario de una compañía internacional en la que decía que la ciencia sin aplicación no tiene validez. Entiendo que muchas personas puedan estar de acuerdo con esta premisa, pero yo no lo estoy. La investigación en ciencias básicas, es decir ciencia sin una aplicación inmediata, es fundamental ya que es el principio del desarrollo y la tecnología. En un país como el nuestro, donde el nivel educativo científico es deficiente, se cree que la búsqueda del conocimiento científico es algo que no nos compete.

La ciencia crea conocimiento a través de la observación y experimentación a partir de los cuales se deducen principios y leyes generales. Es decir, la ciencia se caracteriza por aplicar el método científico y, a diferencia de la religión, deduce conocimientos en base a la observación y experimentación, no en base a creencias. En consecuencia, los resultados obtenidos son claros, precisos, reproducibles y concordantes con otras áreas del conocimiento científico. Por ejemplo, la química cuántica, que se encarga de aplicar las leyes de la física cuántica a átomos y moléculas, necesita para su estudio de principios de la química, la física y la matemática que no se contradicen en ningún sentido.

Debido a la falta de información y educación, la población es muy fácilmente engañada por “pseudociencias” o disciplinas aparentemente válidas que no cuentan con base científica alguna. El DRAE (2012) no incluye una entrada para “pseudociencia”. Sin embargo, la definición de Shermer, tomada por la National Science Fundation (NSF) de EE.UU. me parece la mejor: una pseudociencia es un “conjunto de conocimientos que se aparentan ser científicos a pasar de no tener credibilidad ni evidencia que los apoye” (Shermer, 1997). Además, se basan en postulados con definición vaga, exagerada o con falta de base propiamente científica (como anécdotas o experiencias personales), no muestran una apertura a su examinación y no progresan (la verdadera ciencia SIEMPRE avanza). Por lo tanto, y aunque no lo crean, caen dentro de la categoría de pseudociencias la astrología, la creencia en los biorritmos, la grafología (cuya definición ha sido tergiversada por los medios peruanos últimamente), la homeopatía, la reflexología, el reiki, etc.

De la lista anterior, hay una que llama con particularidad mi atención y es la homeopatía. He escuchado muchas veces hablar de las maravillas curativas de la homeopatía. Sin embargo, desde mi formación como químico me es imposible “creer” en una disciplina que se contradice totalmente con postulados científicos básicos. La homeopatía forma parte de la medicina alternativa y postula que las sustancias que causan los síntomas de una enfermedad en pacientes sanos pueden curar los síntomas similares en personas enfermas. Además, considera que las enfermedades son causadas por “miasmas” (creencia popular de que los aires contaminados transmiten las enfermedades) y que la dilución repetida de una sustancia en agua aumenta su potencia curativa (totalmente contraria a la medicina “tradicional” en la que a mayor cantidad del fármaco, mayor es la potencia curativa del mismo). La homeopatía nos muestra un ejemplo de como una pseudociencia puede llegar a ser considerada ciencia como tal debido a una desinformación en la población.

Por último, solo me queda decir que el conocimiento científico en la población peruana es muy pobre tanto en su calidad como en su cantidad. Pero, ¿cómo evitar que el conocimiento científico divulgado en los medios se mantenga en un nivel de educación primaria? En el Perú, las campañas de divulgación científica son limitadas y la inclusión de la opinión de profesionales con formación científica en los medios es muy pequeña, salvo algunas excepciones. En los últimos años, ha existido una mayor divulgación del conocimiento científico por parte de instituciones del Estado como el MINEDU y el CONCYTEC. Estos dos tienen la tarea esencial de permitir el crecimiento de la ciencia en el Perú. Espero que los candidatos a la presidencia tengan en cuenta a la ciencia en sus planes de gobierno y que este sea un tema de debate en la próxima campaña presidencial. Sino, solamente podremos ser un país “pseudodesarrollado”.

 

Fuentes:

  • Shermer, M. 1997. Why People Believe Weird Things: Pseudoscience, Superstition, and Other Confusions of Our Time. New York: W.H. Freeman and Company

NOTICIAS MAS LEIDAS