El proceso pacífico, democrático y constitucional que escogió la mayoría del pueblo de Venezuela como forma para recuperar la democracia y la libertad arrebatada por el chavismo, es un proceso largo, con esfuerzos, de paciencia y sobretodo de mucho trabajo, pero que ha rendido los frutos que la unidad esperaba.
Ciento doce es un número que se pronuncia fácil, pero que hoy por hoy, se ha convertido en un número que genera esperanza, fe y que ha creado una etapa de cambio y evolución del país, en favor de la democracia, la libertad , el respeto a los derechos humanos y en especial al inicio de la transformación a una Venezuela UNIDA, para convertirla, en ese país de todos y que todos queremos.
La alegría y el optimismo con el cual , los venezolanos acudieron a los centros de votación el pasado 6D es algo digno de admirar, pues el 75% del electorado, venció el miedo, el amedrentamiento, la violencia, los rumores y masivamente acudió a ejercer su derecho y decidió cambiar a Venezuela.
Los retos que debe enfrentar la alternativa democrática aún son muchos, entre ellos, un proceso de reconciliación entre hermanos, pues todos somos venezolanos y tenemos que acabar con el país dividido que nos heredó Chávez. Sin embargo, los venezolanos esperamos en el corto tiempo, en el seno del parlamento cambios palpables, siendo uno de los primeros, el excarcelarmiento de los presos políticos a quienes injustamente se les ha arrebatado su libertad, la elaboración de normativas promuevan la estabilización económica, la elección de representantes de los poderes públicos imparciales, coherentes, apolíticos, con capacidad. Si dejar a un lado, la consulta al pueblo en un referéndum revocatorio, en cual manifieste su derecho soberano de cambiar al Presidente de la República.
De igual manera hay que estar claros, esta victoria solo es un paso, debemos seguir trabajando día y noche, sin descanso por construir la Venezuela que necesitamos y queremos.
Ahora bien, creo que debo concluir este artículo enfatizando en tres puntos: 1. El cambio empezó, ganamos la Asamblea Nacional y lo debemos asumir con alegría y pero con mucha responsabilidad, 2. Este es un gran paso, pero aún nos falta mucho camino por recorrer para lograr esa añorada democracia y libertad en Venezuela, 3. No debemos bajar la guardia, pues en 17 años debemos haber aprendido todo lo que son capaces de hacer quienes aún detentan el gobierno en Venezuela.