El artículo primero de la Constitución Política del Perú señala que el fin supremo de la sociedad y del Estado es la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad. Por tanto, esa es la orientación que ha de tomar la política de Gobierno Electrónico; inclusiva, herramienta de desarrollo productivo y fuente de ventaja competitiva.
El “Estudio de la Naciones Unidas sobre el Gobierno Electrónico, 2012. Gobierno electrónico para el pueblo”[1] la define como la respuesta del sector público a su deseo por informar e involucrar a la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones de manera eficaz y eficiente. Es por eso que se opta por las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) como medio capaz de lograr tales aspiraciones pues le permite el intercambio rápido de datos, agilizando así su relación con la ciudadanía, la comunicación entre ciudadanos, y las interacciones que se dan entre los diferentes estamentos del sector público. De este modo la inclusión ciudadana se da tanto de forma horizontal como vertical.
Para entender la ubicación del Gobierno Electrónico dentro de las Tecnologías de la Información y Comunicación, se emplea como marco conceptual el modelo de “Ecosistema Digital”, el cual fue desarrollado por el Banco Mundial[2] con la finalidad de ir más allá de las premisas técnicas de mejoramiento de redes, desarrollo de infraestructura e incremento de la velocidad de conexión al tratar el tema de TIC. La visión de “ecosistema” permite considerar tanto el aspecto técnico como el social: las relaciones y vínculos que entre los usuarios ocurren. Así, el marco teórico de “Ecosistema Digital” hace posible entender cómo el desarrollo y la innovación del Gobierno Electrónico pueden convertir al sector público en impulsor de demandas de aplicaciones e infraestructura TIC, y contribuir a una economía más diversificada desarrollando el campo de la ciencia y la tecnología, constituyéndose en un catalizador de la productividad a favor de la ciudadanía.
Para que el Gobierno Electrónico sea una realidad se requiere de nuestro compromiso, sigamos el ejemplo de Colombia que se ha propuesto vincular a tres millones de estudiantes de educación media (15 -17 años) a prestar su servicio social obligatorio mediante el programa “Redvolución”, a través del cual enseñan a su comunidad sobre las nuevas tecnologías. Asimismo, nuestro hermano país aspira a tener al menos una ciudad dentro del Top 25 del mundo para negocios TIC. Entonces la pregunta es: ¿y nosotros por qué no? Qué ocurrió con el documento “Política Nacional de Gobierno Electrónico 2013-2017”[3] la cual hace mención a la Estrategia Nacional de Gobierno Electrónico[4], debemos velar para que no se conviertan en simple papel mojado en tinta. La ciudadanía espera educación virtual, e-health, interconexión de bibliotecas y plataformas de apoyo al emprendimiento, lo cual está ligado a la innovación y la investigación.
[2] “Building broadband: Strategies and policies for the developing world”, Banco Mundial, Enero 2010, disponible en: <http://siteresources.worldbank.org/EXTINFORMATIONANDCOMMUNICATIONANDTECHNOLOGIES/Resources/282822-1208273252769/Building_broadband.pdf>
[3] Política Nacional de Gobierno Electrónico 2013-2017, documento preparado por la Oficina Nacional de Gobierno Electrónico e Informática – ONGEI. Disponible en: http://www.ongei.gob.pe/docs/Pol%C3%ADtica_Nacional_de_Gobierno_Electronico_2013_2017.pdf
[4] Aprobado mediante Resolución Ministerial N° 274-2006-PCM.