El JNE falló en hacer un esquema funcional para contrastar propuestas políticas; por el contrario creó el caldo de cultivo para afrentas estériles.
Si el Señor Olivera tiene razones certeras contra el ExPresidente García ha mostrado ser realmente inepto en llevar a términos de prueba sus acusaciones; si no son ciertas, como las cartas que llevase al Vaticano, es penoso que persista en hacer carrera por la sombra de otro político. Quizás debería procurar una ONG de transparencia de gestión, fiscalización de partidas o ejecución del gasto. Como no ha hecho nada de eso, me inclino a pensar que solo atina a enviar desplantes en improperios para figurar en función de su impericia para proponer.
En lo particular soy una persona con alergia a los "destructores" del sistema. Creo en reformistas, en críticos, en constructores. Pero en la política, como en la vida; los destructores solo dejan polvo y hambre.
El sistema político peruano tiene muchos retos, como gran parte de las democracias mundiales. Pero lo que no podemos admitir es banalizar a estos límites el momento político crucial que es el tiempo electoral.
Había en el escenario tesis políticas de derecha como PPK, de izquierda como Mendoza y Santos; o hasta Hilario y Barnechea, como centro-izquierda moderada. Luego la antítesis de derecha "popular" como Keiko y el replanteamiento del fujimorismo pragmático. Y por otro lado la propuesta de síntesis del APRA (Alianza Popular) quien ha migrado desde la centro izquierda nacionalista de los 80, al centro derecha de los 2000 y ahora retoma planteamientos de ambos periodos para crear esa síntesis de centro izquierda de mercado que predica la justicia social. Eso no tuvo lugar en el debate.
Una lástima.