Punto de Encuentro

¿Habrá Gobernabilidad?

Los comicios han concluido y no puedo evitar tener la sensación de que algo no va bien. Veo al país peligrosamente dividido en fujimoristas y antifujimoristas que era algo que deseaba no ocurriese.

Terminada la primera vuelva, se decía que se enfrentarían dos candidatos que representaban lo mismo en términos políticos, a saber la derecha, y que pensaban igual en lo económico. Por eso parecía que PPK tomaría las banderas del centro político y resaltaría sus dotes para ser jefe del Estado. Un Estadista que pudiera curar las heridas de un Perú fragmentado y enfrentado.

Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Tal vez por la vorágine de los acontecimientos PPK no tuvo otra salida que cargar con la mochila del predicamento antifujimorista en sus hombros. Envalentonado por las adhesiones de la izquierda del Frente Amplio y el apoyo de “espontaneas” agrupaciones sociales, enfiló su artillería pesada y disparó para defender la democracia del “narcoestado”. El ambiente político se tornó encrispado, tenso y polarizado, haciendo de esta última etapa de la campaña de las más bajas que he podido presenciar.

No hay lonche gratis, suelen decir los economistas para referirse que cualquier acción que tomemos tiene un costo que hay que pagar. Y el costo de PPK para ganar con esta estrategia guerrera, qué duda cabe, la gobernabilidad del país.

A la luz de los hecho, no se puede afirmar que pueda haber una convivencia pacífica entre PPK desde el ejecutivo y el fujimorismo desde el legislativo. De hecho me imagino al fujimorismo liderando la oposición y petardeando la gestión presidencial, incluso en lo que antes de la primera vuelta suponíamos puntos de encuentro

Esta situación podría compensarse si “Peruanos Por el Kambio” tuviera muñeca política pero lamentablemente no hay. Ningún gobierno puede estar haciendo política permanentemente, porque tiene que administrar un país, de lo contrario viene el caos o la inercia en el mejor de los casos. Ejemplo de ello son Villarán y Humala que descuidaron la gestión de la cosa pública por enfrascarse en contiendas políticas como si estuvieran en campaña.

Otra historia, será la posición que deberá tomar la izquierda que ante este escenario tendrá que decidir si se adhiere al liderazgo opositor del grupo parlamentario naranja o apoyar una vez más al gobierno derechista que ayudó a ganar.

NOTICIAS MAS LEIDAS