Punto de Encuentro

¿Adversarios o enemigos políticos?

La realidad política de un país es, como toda realidad, compleja. Nadie tiene la verdad absoluta. Esta ha sido una campaña que se ha servido, finalmente, como un plato frio. Muchos pensaron que la ganadora indiscutible sería Keiko Fujimori. Pero siempre se repetía "cualquier cosa puede pasar".

De todas maneras la campaña electoral ha terminado. Los fuerzapopulistas tienen en su haber la mitad del país a favor. Los ppkausas la otra mitad. Si es un voto la diferencia o son 100.000 igual hablamos de un país partido por la mitad. Y en política, democrática, las mayorías y las minorías deben conjugarse para crear un Estado con gobernanza y, más en el Perú, con gobernanza multinivel.

Fuerza Popular es una tendencia política que asiente, por un lado, a los logros del gobierno de Alberto Fujimori, y que por otro tiene su "acto de fe" en Keiko Fujimori como la artífice de un fujimorismo 2.0, al que, para empezar prefiero llamar fuerzapopulismo; si queremos desmarcarlo del fujimorismo como tendencia personalista y de inclinaciones autocráticas; creo que el reto definitivo de los fuerzapopulistas está en crear esa identidad a todas luces. Ahora tienen 5 años para hacerse con la adhesión de más personas que asuman la tarea de ser una propuesta clara de derecha popular o de lo que crean conveniente que cree cohesión grupal en los tiempos actuales y con visión de futuro.  Hacer realmente un partido con principios que reglen su acción como grupo, y la de sus militantes como personalidades públicas, más allá de las elecciones. La apuesta ética de la política como práctica diaria. Además tienen hoy el Congreso de la República como fuero de incidencia clara para hacer llegar un mensaje político edificante con contundencia.

Por su parte, los ppkausas han sido carroza electoral. Se han juntado por segunda vez en estas elecciones ahora con el nombre de Peruanos por el Kambio, y han salido victoriosos. Su principal activo es el cuerpo de técnicos y una aglutinación de fuerzas políticas que deben establecer una agenda mínima común y un cronograma de trabajo que combine lo que Nye llama el Soft Power con el Hard Power: el Smart Power.

 El reto es hacerse con un gobierno funcional, orgánicamente efectivo. Esto no será tarea fácil, por lo que deberán manejar tres niveles de acción con liderazgos clave y comunicación política clara, ad intra (en el gobierno central), ad extra (con la población y actores políticos válidos) y multinivel en la consecución de una calidad de gobernanza para el Perú. En este último hablamos de mapear los grupos de interés, actores sociales con incidencia política (Centros de Pensamiento, Universidades etc) y establecer canales de coordinación en la gestión de políticas públicas conducentes a objetivos a corto, mediano y largo plazo. Por lo cual la capacidad de diálogo, concertación y transparencia, así como el papel de los medios de comunicación para el control de la agenda pública será determinante.

Paralelo a esto, la reforma del sistema de partidos será crucial para canalizar correctamente las demandas sociales, mitigar costos políticos y contener amenazas a la estabilidad del sistema. El escenario de hoy debe vislumbrarse desde la postura de adversarios políticos, nunca desde la enemistad que conduce a la paralización y afrenta inútil.

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