Hay un nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales – ONPE. Adolfo Carlo Magno Casillo Meza, ganó el concurso público convocado por el Consejo Nacional de la Magistratura y tendrá a su cargo durante los próximos cuatro años – el cargo es renovable por un periodo igual – la organización de los procesos electorales, lo cual incluye contar los votos.
¡Hacemos que tu voto cuente! es el lema de la ONPE y los consejeros del CNM lo han tomado muy en serio, pues han elegido como jefe del organismo electoral a un matemático, quien ostenta una maestría con mención en física y matemáticas de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos.
La información sobre el currículo del elegido señala que no cuenta con formación académica relacionada a la temática electoral, ni experiencia profesional en organismos electorales; no ha trabajado en el sector público, por lo que se infiere que no conoce de gestión pública.
Es decir que para el CNM, no se requiere la más mínima experiencia ni conocimiento básico sobre temas electorales ni gestión pública, para ser el titular de un organismo constitucional autónomo, cuya función primordial es hacer elecciones. En caso contrario hubieran optado por cualquiera de los otros tres candidatos que llegaron a la etapa final, dos de ellos con amplia experiencia como ex funcionarios de la ONPE; pudieron ser tres, pero recordemos que uno se retiró del concurso, en protesta por la calificación curricular que obtuvo, la cual no habría considerado sus más de siete años como Gerente de Asesoría Jurídica de la entidad a la cual anhelaba dirigir.
El nuevo jefe de la ONPE ya juró al cargo y ha asumido las funciones que por mandato constitucional le competen; el reto y la responsabilidad que tiene son enormes, por lo que debemos estar vigilantes para que cumpla a cabalidad. No es suficiente ser matemático para contar votos, hay que ser sobre todo transparentes y neutrales.
No hay que concentrar los esfuerzos y recursos de la ONPE en implementar a como dé lugar el voto electrónico, primero se debe certificar el sistema y garantizar que esta modalidad de votación es absolutamente confiable y aceptada por todos los actores electorales; revisemos experiencias de países desarrollados donde han regresado a la votación manual. Necesitamos un conteo de votos rápido, pero sobre todo confiable, para ello se pueden mejorar los procedimientos del escrutinio y llenado de actas, y con la tecnología que ahora se dispone, acortar los tiempos en el cómputo de resultados.
La inexperiencia en el campo electoral la podrá superar, para eso contará con el respaldo del personal de carrera de la ONPE, el cual está comprometido con la labor que realiza; también será importante que sume a su equipo gerencial, profesionales que tengan expertise en el campo electoral, los cuales son escasos en nuestro medio. Una traba será la escala remunerativa del ente electoral, la cual está muy por debajo que la de otros organismos constitucionales autónomos, no lo comparo con los ministerios pues la diferencie es aún mayor.
No se debe esperar a la reforma electoral, urge que de inmediato con iniciativas legislativas y gestiones ante el MEF, se mejore la remuneración del servicio electoral.