Punto de Encuentro

La victoria de Keiko

 

El gobierno de Pedro Pablo Kuczynski está próximo a cumplir su primer año de gestión. Hacemos memoria y nos transportamos a los últimos días de la segunda vuelta. Días donde imperaba la incertidumbre y el exceso de confianza. Finalmente Keiko Fujimori no pudo copar el Ejecutivo como sí lo hizo con el Congreso de la República. El accidentado camino recién empezaba para PPK.

No sería fácil asumir un gobierno poco merecido. Quedaban deudas pendientes y un compromiso vigilante de las fuerzas políticas que se adherían a la propuesta temporal del anti fujimorismo. La definición electoral claramente no daba esperanza alguna de un bienestar nacional con cualquiera de las dos fuerzas políticas en Palacio de Gobierno. Si ganaba Fuerza Popular, iba a tener al otro lado tiendas políticas y ONG`S reclamando por el pasivo fujimorista y generando inestabilidad política con o sin razón de ser. Se hubiese tenido una dinámica regular en la gobernanza interestatal con el acompañamiento de un parlamento también naranja, pero de un posicionamiento frontal respecto a los problemas en la agenda nacional.

El triunfo de PPK de igual forma no nos está llevando a lo más cercano de una gobernabilidad estable y eficiente en aciertos políticos y programáticos de asentamiento en los primeros días de gobierno. Es poco alentador ya que la parte mayoritaria en el parlamento contrapone al Ejecutivo su más próxima referencia de lo que tenían ellos como plan de gobierno. Entonces, ¿Quién gana políticamente en un escenario adverso como el actual? El mérito que nadie puede quitarle a Fuerza Popular es el resultado de mínimo compromiso en la construcción partidaria. El trabajo de base demarca un fujimorismo poco albertista, un fujimorismo que asume los pasivos de su pasado nefasto pero que encuentra en sus aciertos, un compromiso de experiencia en la gestión y resolución de problemas críticos del país.

Políticamente triunfa la lideresa de Fuerza Popular, con torpezas y aciertos políticos. Se nota su influencia en la bancada naranja y ha sido cautelosa en no declarar continuamente a favor o en contra de las acciones de gobierno. Keiko Fujimori gana para sí misma y para impulso de su proyecto político. Apelo a la reconstitución y fortalecimiento de todo partido político que decida participar democráticamente bajo lineamientos amparados por la ley. El fujimorismo debe tener un espacio más tolerante y abierto dentro del escenario político. Sus carencias y lastres quedarán evidenciados solo si somos capaces de dibujarlos en un debate alturado y de iguales condiciones.

Fuerza Popular gana porque aún no ha sido gobierno, porque aún no asume la res pública y se evidencian sus logros y desaciertos en el desarrollo de la misma. Sigue siendo una opción política, pero no llegará al 2021 con la misma fuerza que haya podido capitalizar antes de mostrarse en el Parlamento. Dependerá mucho de factores exógenos y las respuestas que se den a los mismos. El Perú no puede estancarse en la política de los anti, el gobierno de PPK es lo más cercano al daño que nos hemos hecho al pensar que la victoria personal es la del bienestar del país y sus mayorías. 

 

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