Gobierno en quiebra.
La carencia de visión política del presidente Kuczynski le está pasando la factura, desde inicio de su gobierno, los escándalos han venido en orden. Primero fue el caso Moreno, pasamos a la veleidad de mantener a un ministro jalado y reciclado por el nefasto humalismo, después el papelón que hizo con Chinchero, panamericanos, Thorne y sus negociaciones con el Contralor utilizando el nombre del presidente, entre otros. Lo cierto es que, si analizamos a PPK como político, colegimos la actitud de un buen trabajador. Servicial, jacarandoso y que caería bien con todo tipo de jefe. La función de un presidente es otra. Tomar decisiones políticas es una labor para alguien con una formación distinta. Por lo menos si tú no puedes, rodéate de gente que te asesore, pero ni uno ni otro. La indolencia de Martens ha costado una solicitud deplorable por parte de los maestros. Quienes ahora quieren pasar por encima del ejecutivo promoviendo que se derogue la ley N° 29944, Ley de la reforma magisterial. ¿De dónde los maestros se creen con autoridad de impulsar el retroceso del país? El reclamo legítimo del aumento salarial es válido, pero hasta allí nomás. Impulsar el facilismo exigiendo derogar una Ley que propone una escala de sueldos gracias al esfuerzo ganado meritocráticamente, es la actitud de todo comunista bonapartista que quiere dinero fácil, este pensamiento de ocioso tiene sentido cuando se sabe que más de 4mil maestros son ex senderistas o los mal llamados, senderistas arrepentidos. Unos más radicales que otros, pero el pasado es innegable. Esto se debe a que el presidente ha abierto las puertas al sindicato que más grita y más quema llantas. Tal cual dice el dicho: “el que no llora no mama” Y a PPK le resultó devastador como imagen presidencial llegar en principio a un acuerdo que no se respetó ni media hora después de haberse pactado. Irritable actitud también la de Basombrío al ensuciar una marcha -que ya era sucia porque se había politizado- revelando los nombres de los maestros denunciados por atentar contra la seguridad pública, entre ellos el dirigente gremial Ernesto Meza Tica, quien posó en una foto difundida por el Minedu atribuyendo un acuerdo que no era del todo conforme para el SUTER y que después tuvo que dirimirse. Todo se está yendo lentamente al subsuelo, los maestros pasaron de ser unas víctimas mal pagadas a ser unos frívolos sin vocación de educar. Ahora vale más ganar dinero sin esfuerzo alguno, que los propios alumnos quienes son los más afectados por este año perdido. Duele ver que la inclinación de educar se ha perdido y sólo estamos en un ambiente de educadores exasperados por tratar de conseguir menos calidad educativa.
Anthony Tello.